Tadej Pogacar toma la salida de
París-Roubaix esta mañana en Compiègne con una bicicleta especial que ha sido testada en varias ocasiones antes del gran día. En los reconocimientos del recorrido, el campeón del mundo probó diferentes configuraciones para su Colnago y también reveló que sufrió caídas mientras exploraba el trazado en visitas anteriores.
“Había tanto barro que ni siquiera eran adoquines, parecía que íbamos por el campo”, dijo Pogacar en una entrevista previa a la carrera, según informó
TNT Sports. “
Me caí dos veces, pero por suerte había tanto barro que no me hice daño, aunque acabé hecho una porquería”.
Pogacar estuvo inicialmente en el norte de Francia a principios de diciembre, justo antes del inicio de su primera concentración del equipo en la Costa Blanca, y más tarde pasó por Roubaix en al menos otra ocasión antes de regresar unos días esta semana previa al gran fin de semana.
Durante el invierno, sin embargo, los tramos adoquinados apenas se mantienen y el tiempo invernal crea de forma natural condiciones más peligrosas, con mucho más barro en lo que en esencia son caminos agrícolas.
Bicicleta especial para una carrera especial
Tomará la salida en Roubaix con una bicicleta aero, algo que ilustra a la perfección los avances tecnológicos del deporte en los últimos años.
El exganador Servais Knaven argumentó recientemente que el desarrollo de los neumáticos tubeless ha permitido competir con cubiertas mucho más anchas en esta carrera sin pérdidas en los tramos de asfalto, lo que se traduce en un enorme aumento de confort y también abre la puerta a que corredores más ligeros puedan medirse con los clasicómanos de mayor envergadura.
“Fue realmente bien. En París-Roubaix la tecnología, los neumáticos, los cuadros, siempre están evolucionando. No es un ámbito tan afinado como el de las bicis de carretera, así que aún hay margen de mejora. Creo que definitivamente hemos dado un paso adelante respecto al año pasado, pero pienso que todo el mundo está haciendo mejoras de cara a los próximos años”.
Con el paso de las décadas, los neumáticos se han ensanchado en todos los frentes y en Roubaix es un día de elecciones muy específicas y deliberadas. El campeón del mundo no ocultó con qué rodará: “Delante, 35 mm; detrás, 32”.