El histórico corredor madrileño y ganador de tres Grandes Vueltas,
Alberto Contador, analizó el difícil desafío que supone encadenar
Giro de Italia y
Tour de Francia en una misma temporada.
Desde su punto de vista, el de alguien que conoce la exigencia de estas citas de tres semanas, se muestra muy escéptico sobre si esta combinación beneficie realmente el rendimiento final en la ronda gala.
Para el ahora comentarista de Eurosport, el paradigma actual del profesionalismo ha transformado muchas dinámicas de preparación, desplazando el peso de la competición tradicional hacia la hora de
medir la carga en los entrenamientos específicos.
En este sentido, el pinteño destaca que la metodología de trabajo en el ciclismo moderno prima el control de las cargas en los entrenos, algo que se vuelve sumamente volátil -y complicado de mesurar- cuando se introduce una carrera de tres semanas en medio.
Al profundizar en las razones más técnicas de su análisis, Contador destaca que el deporte contemporáneo se rige por una planificación milimétrica donde las concentraciones en altura y los datos de rendimiento son dos pilares fundamentales.
Control milimétrica de las cargas de trabajo
Según explica el también director general del Polti: "estamos viviendo un ciclismo hoy en día en el que las concentraciones lo son todo, todo se mide de una forma detallada, en cambio cuando tú vas a una carrera como el Giro de Italia no puedes medir los esfuerzos realmente al detalle".
Esta falta de control sobre el desgaste físico supone, a su juicio, pone en riesgo la recuperación del ciclista, en este caso,
Jonas Vingegaard. Aunque reconoce casos extraordinarios de éxito como el de Tadej Pogacar, que mantuvo su forma intacta, mantiene firme su teoría sobre la idoneidad de otros caminos preparatorios de cara a la cita de julio.
El riesgo de no alcanzar un pico de forma óptimo en el momento más importante de la temporada es el principal argumento para que Contador desaconseje esta combinación.
Vingegaard y Pogacar en el Tour de France 2025
El doblete de Pogacar, un raro precedente
La fatiga acumulada y la ventana temporal de recuperación entre ambas competiciones son elementos que podrían penalizar incluso a los hombres más fuertes del pelotón.
Al respecto, el de Pinto no se baja de su idea al afirmar que "creo que mejor no es, en todo caso es correr un riesgo y es que no puedas recuperar en tiempo para llegar en óptimas condiciones".
"Sinceramente yo considero que no es la mejor preparación para el Tour de Francia". Pese a los precedentes positivos de figuras como el del corredor de UAE Team, el madrileño insiste en que, desde un punto de vista fisiológico y estratégico no es acertado; dejando la puerta abierta a ver cómo gestionarán este reto otros líderes como Jonas Vingegaard, del Visma, durante el próximo Giro de Italia.
Pogacar dejó la sensación de poder ganar también La Vuelta pero, finalmente, desistió de participar en la ronda española.