Siete meses lejos de la competición rara vez son la receta para un resultado inmediato en la general. Sin embargo, en su primera aparición desde el
Tour de Francia 2025,
Kevin Vauquelin cumplió exactamente eso, finalizando quinto en la general de la
Volta ao Algarve 2026 en su debut con INEOS Grenadiers.
Más revelador que el puesto fue lo rápido que el francés sonó como en casa en su nuevo entorno.
“Ataqué con Florian Lipowitz, me dije: ‘nunca se sabe’. Estoy contento con las piernas”, añadió. “En general fue una buena semana, era mi primera carrera en más de siete meses, así que estoy muy feliz”.
Un regreso confiado tras siete meses de ausencia
El desenlace en el Algarve vio a Vauquelin agitar la carrera en lugar de limitarse a defender su posición. Su movimiento tardío en la decisiva quinta etapa no desbancó a los favoritos a la general, pero reforzó la impresión de un corredor que compite por instinto más que por cautela.
“Fue un buen día para el equipo, aunque a Oscar le faltaron 10 centímetros para ganar”, añadió, en referencia a la ajustada derrota de su compañero
Oscar Onley en la subida final.
Ese tono colectivo se ha convertido en una constante alrededor de INEOS en este arranque de 2026. Tras un periodo de reajuste en el personal de rendimiento y el liderazgo, la escuadra ha iniciado la campaña con una cohesión visible. El top-5 inmediato de Vauquelin refuerza la sensación de que los nuevos fichajes se están integrando con rapidez en la estructura.
Su actuación también ofrece una base sólida de cara a la siguiente fase de la temporada. “Ahora toca un poco de descanso, luego seguiré entrenando con la París-Niza en mente”, dijo. “Habrá una contrarreloj por equipos que debería favorecernos. Con Oscar, probablemente tendremos la oportunidad de aspirar a una buena general”.
Validación temprana del rumbo de INEOS
Para INEOS, el Algarve importaba menos por la persecución del titular de la victoria absoluta y más por confirmar profundidad y dirección. Con Onley rozando un triunfo de etapa y Vauquelin asegurando la quinta plaza de la general, el equipo colocó a varios corredores en la zona caliente de la carrera.
Lo crucial es que llegó en la primera semana competitiva de Vauquelin en más de medio año. No hubo señales de dudas ni de falta de adaptación. Al contrario, se vio a un ciclista dispuesto a atacar, confiado en sus piernas y cómodo en su nuevo entorno.
Esa confianza, resumida en “muy buenas sensaciones”, puede ser más significativa que el resultado en sí. Mientras INEOS continúa su reajuste estructural en 2026, los indicios iniciales sugieren que la última incorporación a su plantilla se ha acoplado sin fricciones.
El Algarve no definirá la temporada. Pero para Vauquelin, y para INEOS, ofreció algo valioso: la confirmación de que el impulso crece y que las nuevas piezas empiezan a encajar.
Kévin Vauquelin saboreó el maillot amarillo en el Tour de Suiza. Ahora compite para INEOS