Jonas Vingegaard completó una semana autoritaria en la
París-Niza 2026 al certificar la victoria final en Niza, conquistando por fin una carrera que, admitió, se le había resistido durante años. El líder de Visma - Lease a Bike llegó a la Costa Azul con una ventaja cómoda tras dos triunfos de etapa y controló la decisiva jornada final
antes de terminar segundo tras Lenny Martinez en un esprint a dos.
Para Vingegaard, el resultado supone cerrar un capítulo pendiente en su carrera.
“París-Niza es una de las carreras más grandes del mundo”,
dijo después a Cycling Pro Net. “Se podría decir que ha sido mi némesis. Era la carrera que no lograba encajar antes. Por fin la he hecho bien ahora, y eso me hace extremadamente feliz y orgulloso”.
La etapa final alrededor de Niza volvió a ser brutalmente selectiva, con carrera agresiva desde los primeros kilómetros y una sucesión de rampas que fue cribando el pelotón.
Vingegaard atribuyó a su equipo el control de la carrera en los momentos clave del día. “Hoy también fue muy duro. A tope desde la salida y con ritmo muy exigente”, explicó. “Intentamos controlarlo, y el equipo hizo un trabajo increíble para controlar la carrera hoy. Estuvieron muy fuertes”.
El danés se marchó finalmente en la Côte du Linguador, la última ascensión del día, con solo Lenny Martinez capaz de seguir su cambio de ritmo. Ambos colaboraron camino de Niza antes de que el corredor de Bahrain Victorious se impusiera en el esprint. “Por supuesto, esperaba poder ganar también la etapa”, admitió Vingegaard. “Pero Lenny estuvo muy fuerte y muy rápido al esprint, así que lo merece”.
Jonas Vingegaard gana la París-Niza 2026.
Respeto por Martinez tras la derrota al esprint
Aunque Vingegaard dominó la general, reconoció que el escalador francés fue el más fuerte en los metros finales. “Lenny es extremadamente rápido en un esprint, así que merece ganar”, dijo Vingegaard. “Creo que quizá cometí un error esperando demasiado para lanzar mi esprint, pero es lo que hay”.
Pese a la derrota ajustada del día, el doble ganador del Tour de France dejó claro que no tenía remordimientos tras una semana que confirmó su forma de inicio de temporada. “Sigo contento con la semana y, siendo sincero, también me alegro por Lenny”, añadió. “Es un buen tipo, muy fuerte, y lo merece”.
Señales alentadoras de cara a los grandes objetivos del año
París-Niza sirvió además como un test importante del estado de Vingegaard mientras afina para los grandes objetivos de la temporada.
Aunque el danés mostró autoridad durante toda la carrera, sugirió que aún hay margen de mejora física en los próximos meses. “Ahora mismo, mi forma es bastante buena”, explicó. “No está en su punto máximo todavía, pero es de un nivel muy alto y mucho mejor que en este mismo momento del año pasado”.
La victoria, por tanto, aporta confianza e inercia a medida que continúa su campaña. “Creo que estoy en un buen lugar ahora mismo”, dijo Vingegaard. “El plan ahora es seguir construyendo después de Catalunya hacia el Giro y el Tour”.
Por ahora, sin embargo, la satisfacción inmediata llega por conquistar por fin una carrera que se le había escapado repetidamente en el pasado.
Tras una semana dominante con el maillot amarillo, Vingegaard puede añadir París-Niza a un palmarés que no deja de crecer temporada tras temporada.