Javier Romo afronta la sexta etapa de la
Tirreno Adriático 2026 con la ambición de consolidarse entre los diez mejores
de la clasificación general. El corredor de
Movistar Team ha ido creciendo a lo largo de la semana y llega a uno de los días decisivos con sensaciones cada vez más positivas.
Romo reconoció antes de la etapa que su inicio de temporada ha sido diferente al de 2025, cuando comenzó el año con una victoria en Australia.
“La idea era empezar tan fuerte como el año pasado, pero a veces uno quiere y las cosas no salen como espera”, explicó
en declaraciones para Cycling Pro Net. Este curso, en cambio, la progresión está siendo más gradual. “Está yendo más poco a poco. Me estoy encontrando cada carrera un poco mejor, pero sí que me está costando bastante más que el año pasado”.
Sin embargo, el español aseguró que en la jornada anterior ya notó un salto importante en sus sensaciones. “Ayer ya me encontré muchísimo mejor, pude estar con gente muy buena”, señaló, mostrando optimismo de cara a las etapas finales de la carrera italiana. “Esperemos hoy dar otro pasito más”.
La posibilidad de terminar entre los diez mejores de la general está sobre la mesa, aunque Romo admite que en este tipo de carreras no siempre es fácil correr como uno quiere. “Uno quiere correr agresivo, pero cuando vas al límite bastante tienes con seguir la rueda”, comentó con realismo. Aun así, confía en que el desgaste acumulado pueda jugar a su favor.
Javier Romo, en el final de la etapa 5 de Tirreno Adriático 2026.
Romo, siempre de menos a más
El ciclista del equipo Movistar explicó que suele rendir mejor conforme avanzan los días de competición. “Normalmente la fatiga me va bien”, afirmó.
“En las grandes vueltas, una segunda o tercera semana es cuando me encuentro bien”. Por eso espera que el esfuerzo de la dura etapa previa le permita rendir a buen nivel frente a sus rivales directos. “Ayer fue un día muy duro y hoy espero encontrarme bien respecto a otros rivales”.
Uno de los apoyos clave para Romo durante la carrera ha sido su compañero Nairo Quintana, ganador de esta misma prueba en el pasado. El español quiso destacar públicamente el papel del colombiano en el equipo. “Ayer la verdad es que me echó una mano enorme”, explicó.
Más allá de lo deportivo, Romo también subrayó el valor personal de ese gesto. “Dice mucho de él como persona y la humildad que tiene”, afirmó. “Uno como Nairo, con lo que ha ganado, que esté ayudándome para hacer un Top 10 en la general de Tirreno dice mucho de él”.
Tras la carrera italiana, el calendario de Romo seguirá con varias citas importantes en la primavera. Su próxima competición será la Terres de l’Ebre, antes de centrarse en dos de sus grandes objetivos de la temporada: la Itzulia y el Giro de Italia.
Con una progresión clara a lo largo de la semana y el respaldo de un equipo experimentado, Romo encara las últimas etapas de la Tirreno Adriático con la esperanza de seguir escalando posiciones en la general y confirmar su crecimiento en este inicio de temporada.