Jonas Vingegaard insiste en que su condición para el
Giro de Italia 2026 está exactamente donde debe estar, incluso mientras Team Visma | Lease a Bike sigue pagando el peaje de la brutal caída de la Etapa 2 que ya ha reconfigurado la semana inaugural de la carrera.
El danés superó la Grande Partenza búlgara sin perder tiempo y dejó su primera aceleración real de la carrera en la subida al monasterio de Lyaskovets, donde se marchó brevemente con
Giulio Pellizzari y Lennert Van Eetvelt. El movimiento no trajo victoria de etapa ni abrió hueco, pero sí subrayó que Vingegaard llegó al Giro con piernas afiladas.
Hablando con Cycling Pro Net antes de la Etapa 4, Vingegaard dejó claro que su confianza no se ha visto sacudida.
“Estoy muy contento con cómo va todo”, dijo. “La forma es buena y ya mostré buenos números allí, así que estoy satisfecho con cómo está yendo todo y tengo ganas de las etapas que vienen”.
Vingegaard, sereno pese al contratiempo de Visma
Ese mensaje llegó en un día en que Visma tuvo que arrancar sin
Wilco Kelderman, descartado por los efectos persistentes de la caída de la Etapa 2. Para Vingegaard, perder tan pronto a un gregario clave para la montaña está lejos de ser ideal, más aún con la carrera a la espera de su primer test serio en alta montaña.
Kelderman formaba parte del armazón de apoyo del danés para las próximas jornadas italianas, donde la colocación, la experiencia y la profundidad en subida contarán cada vez más. Su retirada deja a Visma con una opción menos alrededor de Vingegaard, en un punto de la carrera en el que varios equipos rivales ya se han visto obligados a redibujar sus planes.
Vingegaard, no obstante, sonó centrado en lo que salió bien más que en lo perdido. Su ataque en la Etapa 2 no fue solo para probar al pelotón. Lo encuadró de nuevo como una maniobra de seguridad, pensada para reducir riesgos antes de un descenso complicado y un final técnico.
“Por supuesto, habría estado bien ganar algo de tiempo”, dijo. “Pero por otro lado, también era para jugarlo un poco más seguro, tener un grupo más pequeño de cara al descenso, así que en eso también tuve éxito”.
Poco probable que la Etapa 4 agite la general
Tras un día de descanso y traslado, el Giro se reanuda en Italia con la Etapa 4 de Catanzaro a Cosenza. El trazado incluye subidas y un falso llano final, pero Vingegaard no espera que los aspirantes a la general lo conviertan en un gran examen.
“No creo que la general vaya a sacar ventaja”, dijo. “Pienso que será más una etapa para la fuga o para el sprint. Esas son las dos opciones que veo, quizá un sprint de grupo reducido, pero no veo a los hombres de la general peleándolo hoy”.
Esa valoración encaja con el tono general del Giro de Vingegaard hasta ahora. Se le ve atento, fuerte y dispuesto a moverse cuando la situación lo exige, pero la prioridad de Visma sigue siendo llegar a las etapas decisivas de montaña con su líder intacto.
La ausencia de Kelderman es una complicación temprana. La forma de Vingegaard, al menos, parece ser un problema que Visma no tiene ahora mismo.