Patrick Lefevere ha sido durante muchos años un firme defensor de
Remco Evenepoel, a quien promocionó desde juveniles directamente a Soudal - Quick-Step y ha visto la presión constante que el campeón olímpico ha tenido que soportar. Sin embargo, ahora Lefevere cree que Evenepoel no está tomando las decisiones correctas en cuanto a sus prioridades y su calendario en carretera.
“Quizá con el tiempo resulte que en realidad es un corredor de clásicas de un día. En lo personal, creo que Remco debería haber estado en Milán-Sanremo y también haber corrido el Tour de Flandes o la E3”, afirmó Lefevere en una entrevista con Het Laatste Nieuws.
El belga es vigente campeón olímpico, campeón del mundo, ganador de monumento y mucho más... Sus actuaciones el pasado otoño frente a Tadej Pogacar en el
Mundial, el Europeo e Il Lombardia en fines de semana consecutivos lo consolidaron como el segundo mejor en las clásicas montañosas.
Fuerte en los muros, con un buen esprint y una capacidad para rodar en llano como casi nadie en el pelotón, la teoría encaja. En las Grandes Vueltas no siempre ha dado con la fórmula, aunque lesiones y enfermedades le han afectado con frecuencia a lo largo de su carrera.
Lefevere opina que Evenepoel es más un clasicómano que un vueltómano. “Se lo he dicho una o dos veces ya, pero bueno... Está muy fijado —y hay que estarlo si quieres rendir—. Ganó la Vuelta, sí. Pero hay otros dos por ahí” (en referencia a Tadej Pogacar y Jonas Vingegaard, ed.).
El belga se mide esta semana al líder del Team Visma | Lease a Bike en la Volta a Catalunya y Lefevere no cree que la misión sea sencilla. “Vi a
Jonas Vingegaard en acción en París-Niza. Le deseo buena suerte.”
La competencia interna en BORA lo complica
Evenepoel es, sin duda, un corredor capaz de ganar Grandes Vueltas, como demostró en la Vuelta 2022, pero también en el Tour de Francia 2024, donde compartió podio con sus dos rivales con una actuación impecable. Y, según Lefevere, la decisión de ir de nuevo a por todas hacia la Grand Boucle podría haber esperado.
“Tiene tiempo, ya sabes. Ahora tiene 26 años. Si se da dos años más para ganar el Tour. Creo que si todos se mantienen sanos, él y Vingegaard van a plantear un reto muy duro”.
Y aunque Red Bull cuenta con un bloque muy sólido, el ya retirado director belga no lo ve como una ventaja, sino como competencia interna frente a sus ambiciones personales. “Y también tiene competencia dentro de sus propias filas. Antes no la tenía.”