Enric Mas volvió a ponerse un dorsal este fin de semana en la Clàssica Terres d'Ebre, dando así inicio a su temporada tras varios meses sin competir. El balear reapareció con prudencia, consciente de que su estado físico todavía está lejos de ser el ideal después de un largo periodo marcado por los contratiempos.
Su regreso, sin embargo, no ha sido completo. Mas continúa arrastrando molestias en la muñeca, consecuencia de la caída que le impidió debutar antes este año. La herida, además, aún no se ha cerrado del todo, lo que condiciona sus sensaciones sobre la bicicleta y su rendimiento en carrera. La estrella de
Movistar Team veremos lo que puede hacer en la
Volta a Catalunya. Contaba sus sensaciones a
Marca. Habla de sus aspiraciones en el próximo
Giro de Italia, donde espera ser podium. Eso sí, todavía está lejos de su mejor nivel.
Regreso a la competición y estado físico
Enric Mas define su vuelta con sinceridad: “Bien, raro. Probamos a correr en Terres porque la muñeca aún está bastante dolorida y la herida no se ha cerrado del todo. Espero que esta semana no me moleste mucho y pueda ayudar al equipo en la medida de lo posible”.
El ciclista reconoce que llega con dudas tras tanto tiempo sin competir: “La pretemporada no ha sido mala. Después, cuando iba al UAE Tour para empezar a coger ritmo, tuve el accidente de la mano y eso me apartó unas semanas, incluso algún mes. Llegamos con incertidumbre. Cian viene muy bien, así que supongo que tocará trabajar para él. Lo mío es una gran incógnita, ya que no he competido desde julio”.
Enric Mas, estrella de Movistar Team
Una lesión más grave de lo esperado
Sobre la lesión en la muñeca, Mas admite que desde el primer momento fue consciente de su gravedad: “Cuando vi la mano, ya sabía que iba a ser para largo. Son cosas que hacemos a diario: te confías y, hasta que no pasa algo, no ves el peligro”.
En cuanto a la gestión mental de este periodo, resume su forma de afrontarlo con naturalidad: “Simplemente seguir, no queda otra. Como tú dices, desde julio no he competido; ha sido un periodo muy largo, pero es verdad que he pasado por una parte del deporte que pocas veces me había tocado experimentar. De todo se aprende”.
El impacto de la tromboflebitis
Otro de los momentos más complicados fue el diagnóstico de tromboflebitis, que marcó su hoja de ruta durante meses: “La afrontas sabiendo que tienes que estar tres meses parado. El primer paso fue asumir que no iba a LaVuelta y, después, aprovechar ese tiempo en casa con la familia y los amigos, y desconectar de todo esto”.
El origen del problema estuvo en una caída muy concreta: “Sí, así fue”, explica sobre el incidente en el Muro de Bretaña.
Un cambio de rumbo: el Giro de Italia
La temporada traerá una novedad importante con su debut en el Giro de Italia, una decisión que llevaba tiempo rondándole: “La verdad es que tengo muchas ganas. Es una carrera nueva, un calendario diferente. Será también un verano distinto: durante el mes de julio suelo estar compitiendo y este año me tocará estar en altura. Tengo muchas ganas, porque hacer algo diferente después de tantos años es importante”.
El cambio se gestó tras el Tour de Francia: “Simplemente, cuando me retiré en el Tour de Francia, ya sabía que se lo iba a proponer a Eusebio y él lo aceptó desde el primer momento. Creo que el equipo también lo había pensado, así que no hubo más, fue solo una conversación”.
De cara a la carrera italiana, no esconde su ambición: “Sinceramente, me gustaría estar en el podio. Voy a prepararme: primero terminaré en Cataluña y luego tendré una buena preparación. Haremos una concentración de tres semanas con el bloque del Giro de Italia, o con el 80 % del equipo, porque hay compañeros que están compitiendo o haciendo altura en otros sitios que les va mejor, pero con ganas”.
Rivales y planteamiento competitivo
Sobre los principales favoritos, Mas tiene clara su referencia: “No creo que Vingegaard vigile mucho a Almeida; más bien, Vingegaard hace la suya y nosotros sí tenemos que vigilarle. Él, como ya sabéis, se limita a hacer su carrera y poco más”.
Relación con el Tour y percepción mediática
El balear también reflexiona sobre su relación con el Tour de Francia: “No, ni mucho menos. El Tour es el Tour: es una carrera súper bonita. Sabemos que es diferente, pero no me ha perjudicado para nada”.
Por último, resta importancia al ruido externo y deja claro dónde pone el foco: “Sinceramente, lo que realmente me importa es lo que me dicen las familias y los amigos, y también el equipo, por supuesto. No hago caso a todo lo que se dice, porque hay poca gente que pueda atender a los comentarios de fuera; si no, sería un disparate”.