Florian Lipowitz ofreció su mejor forma, el alemán ya está entre los mejores escaladores del pelotón. Segundo en la etapa reina del
Tour de Romandía 2026 tras aguantar a
Tadej Pogacar hasta bien entrada la ascensión final al Jaunpass.
El líder de Red Bull cedió solo 14 segundos en meta, pero hay que contextualizar tal dato. Durante buena parte del puerto decisivo, Lipowitz fue el único capaz de responder a las arrancadas del campeón del mundo, a rueda más que nadie antes de reventar en el último kilómetro.
Tras la etapa, en declaraciones a Cycling Pro Net, Lipowitz explicó su plan y la dificultad de ejecutarlo frente al corredor más fuerte del mundo.
“Estaba simplemente al límite”
“El plan era seguir a Pogi todo lo que pudiera”, dijo Lipowitz. “Pero en el último kilómetro de la subida estaba simplemente al límite y ya no podía profundizar más.”
Ese instante fue decisivo. Cuando Pogacar lanzó su último ataque cerca de la cima, Lipowitz no pudo responder y se vio obligado a regular hasta coronar antes de lanzarse al descenso para limitar pérdidas. “Luego traté de regularme”, añadió. “Pero estoy súper contento con hoy y también con cómo corrimos como equipo. Gran apoyo del equipo y estoy súper feliz.”
Fue una actuación que subrayó cuánto ha progresado Lipowitz y lo estrecho que sigue siendo el margen que resta.
Una carrera decidida por pequeños márgenes
La naturaleza de la subida final jugó de lleno a favor de Pogacar. “Creo que él sabe que no soy el más rápido y que me gusta un ritmo constante”, explicó Lipowitz. “Creo que simplemente intentó soltarme en el último kilómetro y le salió bastante bien.”
Aun así, que la diferencia decisiva llegara solo en el kilómetro final, y se midiera en segundos y no en minutos, supone un paso importante en la evolución de Lipowitz como aspirante a las grandes vueltas.
El contexto más amplio de la etapa refuerza esa idea. Detrás del dúo de cabeza, el resto de los favoritos a la general cedieron más de un minuto, dejando a Lipowitz como el único capaz de pelear de tú a tú con Pogacar en el terreno más duro de la carrera.
Construyendo forma hacia el Tour
La prestación encaja además en una trayectoria ascendente durante la primavera. “Fui mejorando carrera a carrera”, dijo Lipowitz. “La preparación para Catalunya no fue perfecta, pero ahora, con la competición, mejoré mucho.”
Ese progreso se ha visto no solo en resultados, sino en la forma de correr. Donde a inicios de temporada hubo destellos, Romandía ha mostrado constancia, resistencia y capacidad para aguantar en esfuerzos máximos. “También tengo ganas de un descanso después de Romandía y luego empezar la preparación para el Tour”, añadió.
Respaldando la creciente convicción
La actuación de Lipowitz llega en medio de una creciente convicción sobre su potencial para competir al más alto nivel.
El exprofesional Jens Voigt sugirió recientemente que la brecha con Pogacar puede ser menor de lo que parece, argumentando que con pequeñas mejoras ambos podrían igualarse.
Romandía no ha cerrado del todo esa distancia. Pogacar sigue siendo la referencia y en la subida decisiva tuvo la última palabra. Pero esta etapa demostró, más que ninguna otra este año, que Lipowitz ya rueda a distancia de contacto. Aún no igual, pero ya no lejano.
Y con el
Tour de Francia en el horizonte, esa diferencia puede ser más importante que nunca.