El esloveno que le puede quitar la París-Roubaix a Mathieu van der Poel... ¡y no es Pogacar!

Ciclismo
viernes, 10 abril 2026 en 23:00
Matej Mohoric en el Tour de Flandes 2026
La previa de París-Roubaix 2026 ha estado marcada por el esperado duelo entre Tadej Pogacar y Mathieu van der Poel, pero el desafío esloveno al campeón defensor no se limita a un solo corredor. Para Matej Mohoric, esta carrera tiene un significado que va más allá del estado de forma o los resultados.
Hablando antes del domingo, explicó por qué el Infierno del Norte sigue atrayéndole, afirmando: “París-Roubaix es la Clásica que más espero en toda la primavera. Es la más caótica y, en mi opinión, la que más cerca llevo del corazón, sobre todo desde que Sonny la ganó en 2021.”
Ese vínculo con Sonny Colbrelli es central en la motivación de Mohoric. La victoria del italiano en 2021 sigue siendo una referencia clave dentro del bloque del Bahrain, y Mohoric no rehúye fijarse metas a la altura de ese recuerdo, asegurando: “Seguiré intentando alcanzar el podio yo mismo y, ojalá, luchar por la victoria algún día.”
Esas ambiciones se apoyan en su condición actual y en la solidez que le rodea. Como añadió en las mismas declaraciones previas, “Siento que mi estado de forma está a un nivel muy alto y espero que la suerte esté de nuestro lado. Además, tenemos un equipo muy equilibrado, con opciones fuertes como Alec, que llega en gran forma.”
Un quinto puesto en 2022 subraya ese potencial, pero Roubaix nunca ha sido una carrera que trace una línea recta entre resultados pasados y éxitos futuros.

Una carrera que se niega a seguir un guion

Esa imprevisibilidad es algo para lo que Bahrain Victorious se prepara desde el inicio. El director deportivo Michał Gołaś señaló cambios en los primeros tramos y el posible impacto del viento, advirtiendo que “hay cuatro sectores encadenados con casi nada de asfalto entre medias, seguidos de un sector adicional con una parte en subida”, antes de recalcar lo rápido que puede romperse la carrera si la colocación es errónea.
El énfasis, explicó, está en estar presentes cuando empiece a abrirse la carrera, añadiendo que será “muy importante estar en el grupo adecuado y responder a los movimientos con nuestros líderes” cuando el adoquín empiece a pasar factura.
Una vez que la carrera entra en su fase decisiva, la naturaleza de Roubaix toma el control. Como resumió Gołaś, “después, como siempre en Roubaix, se convierte en una carrera de supervivencia”, una definición que explica por qué la prueba sigue produciendo desenlaces inesperados.
Matej Mohoric, corredor de Bahrain Victorious.
Matej Mohoric, corredor de Bahrain Victorious.

Mucho más que Pogacar vs Van der Poel

Por eso mismo, la carrera no puede reducirse a un simple duelo en cabeza. El propio Colbrelli ha reflexionado recientemente sobre esta edición, reconociendo la fortaleza de Mathieu van der Poel y, al mismo tiempo, lo que Tadej Pogacar aporta a la prueba. Su perspectiva refuerza la idea de que, aunque los favoritos están claros, la carrera rara vez se desarrolla de forma controlada o predecible.
Para Mohoric, esa incertidumbre no es algo que temer, sino algo que aprovechar.

Esperando a que Roubaix se abra

A diferencia de los corredores llamados a dictar la carrera, Mohoric no necesita forzar el desenlace por su cuenta. Su enfoque se basa en leer el desarrollo y comprometerse cuando aparezca la oportunidad.
En una prueba moldeada por el caos, ese plan a menudo resulta tan eficaz como el control absoluto. Y aunque la persecución histórica de Pogacar y el dominio de Van der Poel acaparen los titulares, las propias palabras de Mohoric apuntan a una ambición más silenciosa pero igual de decidida.
París-Roubaix es la carrera más cercana a su corazón. Si se abre como tantas veces, puede ser toda la invitación que necesita.
aplausos 0visitantes 0
loading

Solo En

Novedades Populares

Últimos Comentarios

Loading