La tranquilidad ya se ha convertido en algo mucho más tangible.
Las últimas imágenes compartidas por Wout van Aert en Instagram desde la concentración de Visma en España muestran a un corredor ya metido en cargas serias, no probando con cautela un tobillo, sino entrenando como si los objetivos de primavera siguieran intactos.
Las fotos hablan por sí solas. Muchas horas de sillín, una salida de 183 kilómetros con cerca de 4.000 metros de desnivel, trabajo de gimnasio, momentos distendidos con sus compañeros e incluso descensos rápidos rozando los 80 km/h. No es el perfil de un ciclista convaleciente. Es el de un corredor que recupera ritmo y confianza a buen paso.
Del accidente invernal al volumen invernal
El invierno de Van Aert se descarriló bruscamente por su caída en la nevada Zilvermeercross de Mol, donde sufrió una fractura de tobillo y se vio obligado a dar por terminada su campaña de
ciclocross. Hubo cirugía y, con ella, la comprensible preocupación sobre cuánto podía afectar esa interrupción a su preparación en carretera.
Dentro de Team Visma | Lease a Bike, el mensaje entonces fue de calma. La lesión era lo bastante seria como para exigir respeto, pero la recuperación avanzaba sin contratiempos. Las imágenes desde España confirman ahora que aquella confianza estaba bien fundada.
Clave: el regreso de Van Aert al volumen ha llegado sin drama. La inflamación se ha asumido como parte del proceso, pero el tobillo no le ha impedido entrenar con normalidad una vez calado el pedal. El énfasis ha pasado rápido de la recuperación a la preparación.
Van Aert y van der Poel rodando juntos en una de las secciones de arena
Por qué importan las imágenes
Esta actualización no va de palabras. Las declaraciones públicas de Van Aert sobre la lesión ya se conocían desde el media day. La novedad aquí es la prueba.
Las imágenes de entrenamiento importan en esta fase porque revelan cuán cerca está un corredor de la normalidad. Las rodadas suaves pueden maquillarse. Una salida de 183 kilómetros, con encadenados de ascensiones y descensos a alta velocidad, no. Esos detalles sugieren que el tobillo ya no marca límites diarios.
Para Visma, eso es significativo. Las ambiciones de Van Aert en primavera dependen más de la continuidad que de la forma pico en enero. Perder el final de la campaña de
ciclocross duele, pero perder semanas de trabajo estructurado en invierno habría sido mucho más dañino. El bloque en España sugiere que ese escenario se ha evitado.
La primavera sigue siendo el punto de referencia
Nada ha cambiado oficialmente en el programa de Van Aert. La intención sigue siendo abrir su temporada de carretera en Omloop Het Nieuwsblad, con el bloque de clásicas de primavera como eje claro de su campaña.
A estas alturas, no hay necesidad de precipitar conclusiones. Pero la trayectoria es alentadora. Tras la cirugía y una breve fase de recuperación, Van Aert parece haber dejado atrás la incertidumbre y volver a terreno familiar.
Para un corredor que ha sufrido interrupciones repetidas en las últimas temporadas, ese puede ser el mensaje más importante de todos.