Durante la mayor parte de su carrera,
Filippo Ganna ha sido sinónimo de potencia bruta. Títulos mundiales contra el crono, oro olímpico en pista y un motor capaz de sostener cifras al alcance de muy pocos en el pelotón lo han definido como uno de los grandes especialistas del ciclismo. De cara a 2026, sin embargo, el italiano matiza sus ambiciones con respecto a poder ganarle a Tadej Pogacar la
Milán-San Remo u otras clásicas.
“La diferencia no está solo en las piernas, sino en la cabeza. El equilibrio emocional y la fortaleza mental son claves para gestionar la presión, el cansancio y los momentos difíciles de la temporada”,
dijo Ganna en declaraciones recogidas por Marca.Es un énfasis revelador en un corredor cuya temporada 2025 dejó tantas señales de evolución como de frustración. Los podiums en la
Milán-San Remo y sus incursiones profundas en las Clásicas confirmaron su creciente comodidad en las carreras de un día largas y selectivas, mientras que su abandono en el Tour de France tras una caída temprana lo privó de las contrarrelojes que tenía señaladas en rojo.
Las bases estaban, pero la temporada no permitió que todo encajara a la vez.
Construir regularidad antes que picos
Ese equilibrio entre ambición y sostenibilidad está ahora en el centro del enfoque de Ganna. Su objetivo declarado para el próximo año no es elegir momentos, sino estar presente durante toda la campaña. “Mi meta es correrlo todo este año y ser protagonista durante toda la temporada”, afirmó, marcando la intención de mantenerse competitivo desde las primeras Clásicas hasta las Grandes Vueltas.
Es un giro que refleja cómo se ha ampliado su rol dentro de INEOS Grenadiers. Ya no se le ve solo como un arma para la contrarreloj, Ganna ha sido cada vez más animado a expresarse en carreras donde la colocación, la resistencia y la repetición pesan tanto como los vatios puros. Su regreso a Milan-San Remo, en particular, tiene un significado evidente tras quedarse tan cerca del triunfo.
Con ese marco, su ambición para 2026 es explícita. “Esta temporada voy a pelear por ser el primero”, señaló, apuntando no solo al Monumento italiano, sino también a un calendario que vuelve a incluir el Giro d'Italia y el Tour de France.
Ganna terminó en el podio de Milano-Sanremo 2025
La fortaleza mental como ventaja competitiva
Detrás de esos objetivos hay un claro énfasis en la preparación lejos de la competición. Ganna ha pasado el invierno entrenando en Gran Canaria, un lugar que describe como ideal para mantener tanto la condición física como la claridad mental durante los meses fríos. “Encontrar espacio para combinar entrenamiento, recuperación y relajación es esencial”, explicó, añadiendo que un estado mental fuerte le permite evitar las oscilaciones de rendimiento que pueden descarrilar temporadas largas.
Ese enfoque también va más allá de 2026. Aunque Los Ángeles 2028 sigue siendo una referencia, Ganna ya ha expresado su deseo de competir lo suficiente como para llegar a los Juegos Olímpicos de Brisbane. “Mi sueño es llegar a los Juegos Olímpicos de Brisbane, pero para lograrlo la mente es fundamental, más importante que tener piernas fuertes”, dijo.
Para un corredor cuya carrera se ha construido sobre una capacidad física apabullante, el mensaje es claro. A medida que Ganna entra de lleno en su madurez deportiva, los márgenes que persigue ya no están solo en los números del potenciómetro. Residen en la regularidad, la resiliencia y la capacidad de convertir los ‘casi’ en victorias definitorias cuando más cuenta.