David de la Cruz salió reforzado
de la etapa 14 del
Giro de Italia 2026. No porque fuera una jornada cómoda —todo lo contrario—, sino porque sobrevivió a otro día salvaje de montaña para consolidarse como el mejor español
de la clasificación general. Ahora está instalado en la 15ª posición cuando aún queda una semana decisiva de carrera.
El corredor catalán reconoció tras la etapa que el día fue tan duro como parecía sobre el papel. “Ha sido un día durísimo”,
resumió en Cycling Pro Net después de una jornada marcada por el desgaste desde el inicio y por una subida final que terminó pasando factura.
De la Cruz explicó que inicialmente no tenía claro meterse en la escapada, aunque las circunstancias de carrera terminaron empujándole a dar el paso. “No estaba muy convencido antes de la etapa de entrar en la fuga”, admitió.
Sin embargo, el desarrollo de los primeros kilómetros cambió rápidamente su planteamiento. “He visto que se ha hecho un buen grupo, que tampoco tenía que hacer un esfuerzo demasiado grande para entrar”. Además, el hecho de contar con respaldo por delante terminó de reforzar la apuesta ofensiva. “Tenía dos compañeros delante”.
Ahí apareció el trabajo colectivo de su equipo, especialmente el de Nick y, sobre todo, el de Mark Donovan, a quien quiso destacar de manera muy especial tras la etapa. “Nick ha hecho un trabajo espectacular, pero Mark Donovan ha sido increíble lo que ha hecho hoy”.
Las palabras de De la Cruz reflejaron admiración absoluta hacia su compañero británico. “He estado en muchos equipos y he visto pocos compañeros hacer un trabajo como el que ha hecho hoy Mark”, aseguró, dejando una de las declaraciones más contundentes del día en reconocimiento al sacrificio colectivo vivido en la escapada.
“He sufrido mucho en la subida final”
Pese al esfuerzo de sus compañeros, De la Cruz no pudo rematar la faena en el desenlace de la etapa. El catalán reconoció que las piernas terminaron vaciándose en la ascensión definitiva. “Lástima que no haya podido rendir como me ha gustado”.
El sufrimiento fue máximo en la subida final hacia Pila. “He sufrido mucho en la subida final, pero bueno, he dado lo mejor de mí”, explicó con sinceridad tras cruzar la meta.
Ahora, con una semana todavía por delante en el Giro, el objetivo inmediato pasa por recuperar energías después de una jornada especialmente exigente. “Queda una semana de Giro a ver si recupero la paliza de hoy y tengo más oportunidades en lo que queda de carrera”.
Entre el top 10 y una victoria de etapa
Más allá de la etapa, De la Cruz dejó claro que sigue manteniendo abiertas sus dos grandes ambiciones para este Giro: pelear por una buena clasificación general y tratar de conquistar una victoria parcial.
“Venía con la idea de probar estar en el top 10 de la general”, explicó. Un objetivo especialmente significativo para él por el contexto actual del pelotón y por su propia experiencia. “Sería algo muy bonito. Con 37 años poder estar ahí, con la cantidad de fenómenos súper jóvenes que hay”.
Al mismo tiempo, el catalán no renuncia a levantar los brazos antes de llegar a Roma. “También sería genial poder conseguir una victoria de etapa”.
Eso sí, De la Cruz asumió con realismo la enorme dificultad de medirse cara a cara con los grandes dominadores de la carrera. “Desde la fuga soy consciente que de tú a tú con esos corredores es muy complicado”.
David de la Cruz, ciclista de Pinarello-Q36.5.