Los corredores de Team
Visma - Lease a Bike Wout van Aert y
Matteo Jorgenson terminaron ambos entre los diez primeros en esta edición de la
Strade Bianche. Tras 203 exigentes kilómetros, incluidos 64 kilómetros de sterrato, el dúo cruzó la meta en Siena muy por detrás del imparable vencedor, Tadej Pogacar. Jorgenson se abrió paso hasta la octava plaza, mientras Van Aert esprintó para ser décimo, cerrando una jornada demoledora sobre los caminos blancos de la Toscana.
La carrera arrancó con mucha acción. Pasada apenas media hora de competición desde Siena, se formó una fuga temprana. En ese grupo de nueve se filtró el belga de 21 años Tim Rex, que disputa su primera temporada en el WorldTour de Visma tras ascender desde su equipo de desarrollo el año pasado.
A los escapados nunca les concedieron un gran margen. Con UAE Team Emirates - XRG marcando un ritmo alto en el pelotón, la fuga fue neutralizada a falta de poco menos de 80 kilómetros. Pese al alcance, Rex disfrutó su debut en la prestigiosa clásica italiana.
“Fue una carrera dura, pero me divertí”, señaló en un
comunicado oficial del equipo. “Al pie de Monte Sante Marie, el pelotón nos pasó volando. Intenté aguantar un momento, pero ahí topé con mi límite. Ya estaba muy contento con tener la oportunidad de tomar la salida en esta hermosa carrera. Fue una gran experiencia”.
Poco después de la caza de la fuga, el pelotón se lanzó al sector de Monte Sante Marie. Este tramo de 11 kilómetros de grava con rampas exigentes suele decidir la carrera, y este año no fue la excepción.
Tadej Pogacar desató un ataque demoledor y emprendió una larga cabalgada en solitario hacia su tercer triunfo consecutivo en Siena.
Remontar tras la mala suerte
A espaldas del campeón del mundo, se formó un sólido grupo perseguidor. Jorgenson fue de los más activos, iniciando la caza junto a Tom Pidcock, Isaac Del Toro, Romain Grégoire y Paul Seixas. Un bloque perseguidor más numeroso, con Van Aert incluido, no tardó en enlazar. Durante muchos kilómetros, este gran grupo trató de reducir la diferencia con Pogacar, pero sin éxito.
Finalmente, la persecución volvió a fracturarse, dejando una selección de siete ciclistas, con Jorgenson entre ellos, para disputar las plazas restantes del podio. Mientras Pogacar volaba sin oposición hacia la victoria, Seixas y Del Toro lograron atacar al grupo para asegurarse el segundo y el tercer puesto.
Tras un final extenuante, Jorgenson cruzó la meta en octava posición, con su compañero Van Aert peleando hasta el final para ser décimo. Para Jorgenson, el top 10 supuso un alivio tras sufrir problemas mecánicos en el peor momento.
“Estoy satisfecho con el octavo puesto”, explicó Jorgenson después. “En un momento clave tuve un pinchazo, pero por suerte Pietro [Mattio] estaba cerca y me dio su bicicleta. Le estoy enormemente agradecido por eso. Poco después pude cambiar de bici, justo antes de Monte Sante Marie. Para entonces ya había gastado mucha energía en volver, así que me centré en seguir el alto ritmo. A partir de ahí, decidí vaciarme y ver hasta dónde podía llegar. Dadas las circunstancias, puedo vivir con este resultado”.
Tadej Pogacar, ganador de la Strade Bianche 2026