Las críticas al
Tour de Romandía de
Primoz Roglic fueron imposible de obviar. A lo largo de la semana, su carrera fue examinada, especialmente tras salir de la pugna por la general al finalizar la segunda jornada de competición, donde cedió más de dos minutos en una jornada que, sobre el papel, no parecía decisiva.
Aquel día despertó críticas duras, también del excampeón de la Vuelta a España Chris Horner, que cuestionó su colocación e intención, alimentando una narrativa creciente sobre el rol y el nivel del esloveno en la carrera.
El exprofesional esloveno Kristijan Koren lo ve de otro modo. “Cuando los periodistas vieron que la carrera ya no era tan interesante, se fueron contra él”,
dijo en el pódcast Tour 202, rechazando la dureza alrededor del rendimiento de Roglic.
Una carrera definida por el rol
El rol de Roglic en Romandía quedó claro a medida que avanzaba la semana. Trabajó en apoyo y dejó ir tiempo en etapas donde la general ya no era su objetivo. Esa decisión también abrió la puerta a un objetivo distinto más adelante, incluida su incursión en la fuga de la etapa reina. “Primoz hizo todo lo posible por su líder”, afirmó Koren.
Esa idea era pieza angular en su semana. Las pérdidas de tiempo que generaron críticas se produjeron dentro de ese rol y de un plan de equipo más amplio. “Sabe cómo le ayudaron otros en el pasado.”
La experiencia moldea ese enfoque. Es un rol basado en entender que las carreras se ganan como equipo y no solo con un corredor.
La fuerza sigue ahí, aunque pase el tiempo
Koren también abordó la cuestión del nivel. “Es mucho más fuerte de lo que sugirieron algunos comentaristas”, insistió el excampeón nacional esloveno.
La actuación de Roglic en la última etapa refuerza su punto de vista. En la subida a Leysin, se mantuvo en el grupo reducido tras Tadej Pogacar y Florian Lipowitz, y terminó la etapa en disputa con el siguiente grupo en lugar de descolgarse por completo.
Hay, además, una lectura clara sobre el momento de su carrera. “Su edad empieza a notarse y, por supuesto, sigue con hambre de victorias, algo que no consigue desde hace un tiempo.”
Más que el resultado
Liberado de la presión de la general en la segunda mitad de la semana, Roglic pudo correr con mayor libertad. Su presencia en la escapada no se tradujo en resultado de etapa, pero evidenció su voluntad de animar la carrera una vez cumplido su cometido principal.
Las dudas no desaparecen. Su comparación junto a corredores como Florian Lipowitz seguirán, y cada actuación se evaluará desde ese prisma.
Koren defiende el trabajo que Roglic realizó durante la semana y en el nivel que aún aporta. Romandía ofreció un ejemplo evidente de ambos.