Movistar Team dinamitó la primera etapa italiana del
Giro de Italia y se quedó a las puertas de la victoria con
Orluis Aular. El conjunto telefónico firmó una exhibición colectiva espectacular camino de Cosenza, endureciendo la carrera desde muy lejos, destrozando el pelotón en el Cozzo Tunno y dejando la etapa completamente seleccionada antes del desenlace final, donde Jonathan Narváez terminó imponiéndose al venezolano en el repecho definitivo.
La actuación del equipo español fue, probablemente, la más ambiciosa y agresiva de todo el Giro hasta el momento. En una jornada que sobre el papel podía parecer favorable para velocistas resistentes, Movistar decidió convertir la etapa en una auténtica batalla de desgaste para reducir al máximo el grupo y jugar las opciones de Orluis Aular hasta con
Enric Mas intentando ayudar.
El trabajo comenzó mucho antes de la subida decisiva, aunque fue en el Cozzo Tunno donde el equipo azul lanzó su ofensiva definitiva. Con la fuga todavía por delante y numerosos corredores importantes bien colocados,
Iván García Cortina y
Lorenzo Milesi tomaron el mando del pelotón con un ritmo absolutamente demoledor.
La velocidad impuesta por ambos empezó rápidamente a pasar factura. Primero fueron cayendo los velocistas puros y después comenzaron a sufrir corredores importantes de la general.
Dylan Groenewegen perdió contacto, Jonathan Milan no pudo resistir, Paul Magnier cedió poco después y la maglia rosa Thomas Silva terminó completamente descolgada. El grupo principal empezó a romperse por todas partes mientras Movistar seguía acelerando sin descanso.
Milesi fue uno de los grandes protagonistas de la jornada. El italiano realizó un trabajo descomunal durante buena parte de la subida, endureciendo la carrera kilómetro tras kilómetro y dejando el pelotón reducido a un grupo muy pequeño. Su ritmo fue tan fuerte que incluso corredores como Corbin Strong o Ben Turner acabaron cediendo terreno.
Pero el momento más impactante llegó con Egan Bernal. El colombiano, que incluso llegó a ser líder virtual del Giro tras el hundimiento de Thomas Silva, empezó a sufrir en la parte final del puerto y terminó perdiendo contacto con el grupo principal. Ver al corredor de INEOS descolgado evidenciaba hasta qué punto estaba siendo brutal el ritmo impuesto por Movistar Team.
Tras el enorme esfuerzo de Milesi apareció Nelson Oliveira para continuar el trabajo. El portugués mantuvo una velocidad altísima en los kilómetros finales de la subida y evitó cualquier momento de respiro en el pelotón. Mientras otros equipos comenzaban a quedarse sin compañeros, Movistar seguía teniendo presencia constante en cabeza de carrera.
La ofensiva no terminó en la cima. Lejos de levantar el pie, el conjunto telefónico siguió tensando la carrera también en el descenso. Cortina, Oliveira y compañía mantuvieron la presión para impedir el regreso de corredores cortados como Bernal o Derek Gee, que intentaban enlazar desde atrás tras sus problemas en la subida.
Enric Mas lo intentó, pero Aular no acabó rematando
En los kilómetros finales apareció Einer Rubio para completar el trabajo colectivo. El colombiano asumió la responsabilidad en cabeza del reducido pelotón y controló tanto los ataques como la aproximación al Red Bull KM y al desenlace definitivo. Ningún otro equipo colaboraba realmente en la persecución y toda la responsabilidad recaía sobre Movistar, decidido a preparar el mejor escenario posible para Orluis Aular.
Gracias a ese esfuerzo colectivo, el venezolano llegó perfectamente colocado al repecho final de Cosenza. Después de sobrevivir a una de las etapas más duras del inicio del Giro y de resistir el brutal ritmo de sus propios compañeros, Aular tuvo todavía fuerzas para disputar la victoria frente a algunos de los corredores más explosivos del grupo.
Enric Mas, a por Christen
En el último kilómetro, tras el ataque de Jan Christen y la posterior neutralización encabezada por un magnífico Enric Mas y Sobrero, llegó el momento del esprint definitivo. Jonathan Narváez lanzó la arrancada decisiva en el momento justo, Aular, precipitado quizás por el traabajo de su equipo, lo hizo demasiado pronto y el ecuatoriano de INEOS no le dio ninguna opción.
En todo caso, el resultado deja sensaciones muy positivas para Movistar Team. El equipo español fue el gran animador de la etapa, seleccionó la carrera prácticamente en solitario, hizo sufrir a varios favoritos de la general y colocó a Orluis Aular en el podio del día tras una actuación colectiva sobresaliente. Más allá de la victoria de Narváez y de la nueva maglia rosa de Giulio Ciccone, la jornada dejó claro que Movistar ha llegado al Giro dispuesto a correr con ambición y protagonismo.