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Giro de Italia arrancó en Albania en 2025 y, en esta ocasión, la nación de Europa del Este de Bulgaria ha logrado con éxito la candidatura para acoger la Grande Partenza de la ‘Corsa Rosa’. Su vecina del norte, Rumanía, también podría entrar en la puja para hacer lo propio en los próximos años, tal como confirmó el presidente de la federación rumana de ciclismo.
“Estamos muy interesados en traer el Giro d’Italia a Rumanía”, afirmó Cătălin Sprînceana en una entrevista con
ProSport. A diferencia del Tour de Francia, el Giro ha otorgado más espacio a países bastante alejados de su territorio para acoger la salida de sus ediciones, aportando novedad y proyección internacional en cada una, a la par que recibe un empuje financiero con estas decisiones.
Con el Giro iniciándose en Bulgaria y el final de etapa de este domingo en Sofía, no muy lejos de la capital rumana, Bucarest, se abre una ventana clave para contactos estrechos. Esto aplicaría a la edición de 2029; con la ciudad nororiental de Trieste como favorita para albergar la salida en 2027 o 2028.
Tres días que cambiarían la historia de Rumanía
“Hablamos de tres etapas estándar, porque después hay una jornada de descanso, durante la cual los ciclistas vuelan a Italia. Para eso voy a trabajar, para lograr este objetivo para Rumanía en 2029. Canalizaré mi energía en esa dirección”, detalló Sprînceana.
Albania y Bulgaria han hecho historia al acoger por primera vez la salida de una gran vuelta en su país, como ya hizo Hungría. Rumanía se sumaría a la lista. A gran velocidad, el deporte y sus grandes eventos se expanden hacia países donde el ciclismo en carretera no es visita habitual.
Bucarest, naturalmente, estaría en el radar. “Por supuesto, Bucarest tiene que estar en el mapa si traemos el Giro d’Italia a Rumanía. No me gustaría que fuera una promesa, dada la crisis política que estamos atravesando”.