La 109ª edición del Giro de Italia llegó a su conclusión el pasado domingo en Roma. Los Foros Imperiales dieron entrada a Jonas Vingegaard en el Salón de la Fama de los ganadores de la Triple Corona. El danés fue protagonista indiscutible de la ronda transalpina junto a su equipo, Visma - Lease a Bike.
Después de tres semanas de competición, desde tierras búlgaras a la ciudad eterna, cruzando previamente de sur a norte de toda la península italiana, el pelotón concluyó una exigente carrera que dejó diferentes opiniones.
Los analistas de CiclismoAlDía, Juan Larra y Javier Rampe, coincidieron en reconocer la grandeza del corredor danés tras certificar un hito que le aporta una enorme tranquilidad de cara a sus próximos objetivos del año.
En palabras de Rampe, "lo mejor ha sido ver a un Jonas Vingegaard que rubrica su firma en la historia del ciclismo, entrando en el salón de la fama con ese triplete". La superioridad del líder desdibujó por completo la lucha por la maglia rosa, una batalla que acusó notablemente la baja por problemas físicos de Joao Almeida, el único nombre propio que despertaba una verdadera expectación.
Únicamente el austriaco Felix Gall, de Decathlon, intentó plantarle cara antes de resignarse a asegurar la segunda posición del podio. El dominio de la carrera se consolidó además con el éxito de Sepp Kuss, quien selló su trilogía de victorias parciales en las tres grandes, y la notable emergencia del italiano Davide Piganzoli.
La gran ronda italiana ofreció una bonita pugna por la ciclamino entre el ciclista de Soudal, Paul Magnier y Jhonatan Narváez, representante de UAE Team, cuyo emocionante duelo se truncó a dos jornadas de Roma debido al abandono forzoso del ecuatoriano por un latigazo cervical tras sufrir un percance de regreso al autobús de su equipo.
"Una carrera completamente previsible"
La cruz de la moneda en esta edición se la llevó la alarmante falta de emoción y la excesiva previsibilidad que lastraron las jornadas clave de alta montaña con un líder hegemónico y su atronador equipo.
La insultante superioridad de Vingegaard y el ritmo excesivamente regulador impuesto por el bloque de Visma terminaron por adormecer las estrategias del pelotón, provocando que los ataques lejanos brillaran por su completa ausencia.
Larra se mostró crítico con este escenario monótono al afirmar de forma contundente que "las grandes vueltas no se pueden permitir que haya un ciclista tan superior al resto, porque convierte la carrera en completamente previsible", argumentando que el interés se diluye por completo cuando se conoce el desenlace con tanta antelación.
Esta falta de iniciativa en la lucha por la general se vio acentuada por la escasa efectividad táctica de equipos como Decathlon, cuyos intentos por endurecer la carrera terminaron favoreciendo, de manera involuntaria, el control del líder.
El Giro de Italia se está "vueltizando"
Algo similar ocurrió en Netcompany Ineos, donde un sobresaliente Egan Bernal realizó un notable trabajo al servicio de Thymen Arensman, aunque el neerlandés acabó cediendo en los momentos clave de la batalla por el podio.
Paralelamente, también cobró protagonismo el debate sobre el diseño del recorrido, marcado por una tendencia cada vez más evidente a sustituir el Giro clásico por finales en ascensiones únicas y de menor kilometraje.
Un cambio impulsado en gran medida por las exigencias televisivas y que, para muchos aficionados, resta parte de la épica y la mística que caracterizaban a las grandes etapas maratonianas de antaño.
A este panorama se sumó la decepción de Giulio Pellizzari, considerado el gran fiasco local, y la sensible ausencia de Remco Evenepoel, cuya participación fue descartada por la dirección de Red Bull para centrar sus esfuerzos en Francia, privando al Giro de un contrarrelojista capaz de poner en aprietos la hegemonía del campeón danés.
Javier Rampe es analista deportivo con más de 15 años de experiencia. Licenciado en Economía por la Universidad de Roma y Diplomado en Empresariales por la Universidad de Cádiz, a pesar de venir de una rama poco amable con el ciclismo, su pasión por las dos ruedas y el periodismo viene inculcada desde niño. Creció con Indurain y «el Chava» Jiménez. Admirador de la ‘escuela’ comunicativa de Michael Robinson, que le empujó a afrontar la Licenciatura en Periodismo en la Universidad de Buenos Aires; que aún cursa.
Ha estado siempre en contacto con el mundo del deporte y la cultura, participando desde muy joven en blogs deportivos y sitios de reseñas cinematográficas y musicales. Cuenta con presencia en medios como Cope, RAI o Radio Con Vos, fundador del pódcast especializado en ciclismo El Contraanálisis y un canal dedicado a entrevistas con futbolistas profesionales, Días De Fútbol.
Además de su labor en Ciclismoaldia, Javier ha entrevistado a lo largo de este tiempo a figuras clave en el devenir de nuestro deporte como Alejandro Valverde o Tadej Pogačar y otras en política antidopaje como Alberto Yelmo, David Varillas o Marcelo Milano. Marcos Maynar, en el ámbito de la 'Operación Ílex', también aparece entre los personajes entrevistados. Le gusta analizar en profundidad el ecosistema ciclista donde ha asistido a pruebas de gran calado como Strade Bianche, Vuelta a Andalucía o la Itzulia junto a diversos CX nacionales.
La formación en economía y su experiencia en marketing y comunicación en la empresa privada hacen que no deje de estudiar distintas estrategias de posicionamiento y que tenga siempre el foco en un titular evocador"