El
Giro de Italia 2026 llegó a su fin en la ciudad imperial de Roma. Capital que coronó a
Jonas Vingegaard como máximo vencedor de la ronda de tres semanas después de haber ganado cinco etapas, desmotrando ser uno de los mejores vueltómanos del pelotón internacional. El danés le otorgó a Visma - Lease a Bike el segundo "Senza Fine" consecutivo, y tercero en cuatro ediciones.
Más allá del indiscutible dominio del escandinavo, hoy traemos el nueve que llevaríamos en nuestro equipo ideal de la Corsa Rosa. Aquellos ciclistas que tuvieron un desempeño protagonista o fueron revelación.
Jhonatan Narváez o
Paul Magnier mantuvieron bonito un mano a mano por la ciclamino hasta que el ecuatoriano se vio obligado a abandonar por un latigazo cervical a consecuencia de
una pequeña caída en el traslado hacia el autobús del UAE Team.
También habrá espacio para una de las revelaciones de la gran ronda italiana:
Afonso Eulálio. El lusitano no pudo ocupar posiciones de podio pero se lleva para casa el premio de la clasificación de los jóvenes. Otro ciclista de la general, Felix Gall, segundo clasificado tras el mariscal Hillerslev -localidad natal de Vingegaard- y de los pocos que probó su ataque.
1. Jonas Vingegaard
Dos Tour de Francia, una Vuelta a España y, ahora, un Giro de Italia. Jonas Vingegaard entra en el club de la "triple corona". Lo hace pese a su imperante tristeza y estar exento de carisma, ciclista generacional. Uno de los grandes vueltómanos del pelotón internacional, que sería el número uno si no hubiese coincidido con el mejor ciclista de la historia: Tadej Pogacar, pesadilla recurrente de los Visma.
El danés ganó el Giro con cinco parciales, que pudieron ser diez pero él y su equipo se empecinaron en correr a lo que ellos dijesen. Y eso, nos guste más o menos, es dominar. La formación neerlandesa, liderada -él sí es un líder indiscutible- por Vingegaard, hizo lo que quiso durante las tres semanas. Nadie fue capaz de plantarles cara, pusieron y depusieron líderes para trabajar lo justo y necesario; y cuando lo fueron también pasó lo mismo.
Jonas Vingegaard y Visma estuvieron de 10 pero solo en pocas ocasiones se pusieron "la 10".
2. Jhonatan Narváez
Gran animador del Giro de Italia 2026. Vencedor de tres etapas y pesadilla número uno de Enric Mas en Chiavari, del que se asustó por si le tiraba al suelo. El Lagarto Naráez se marchó de la prueba el viernes tras un infortunio volviendo al bus del equipo, que le impedió disputar la ciclamino hasta el final romano.
Finaliza contrato con UAE Team en diciembre y, según sus propias palabras,
su agente está muy atareado.
3. Paul Magnier
Vencedor de la clasificación por puntos, Paul Magnier demostró estar a un escalón por encima del resto de velocistas. El galo se lleva la ciclamino dando una imagen de superioridad notable respecto a sus contricantes más cercanos como Jonathan Milan, que no saldrá de esta ronda italiana con indigestión solo de milagro. En el lanzamiento romano, cerraron la trayectoria de Magnier y el de Lidl pudo irse con una victoria en su haber.
Soudal Quick-Step trabajó formando un tren de calidad para Magnier, y él siempre estuvo a la altura, remachando la jugada maestra de la formación belga.
4. Thomas Silva
Tres semanas de competición dan para mucho. Por eso mismo, no debe quedar en el olvido el altísimo esfuerzo de Thomas Silva. El oriental ganó la segunda etapa búlgara, convirtiéndose en el primer ciclista uruguayo en participar en el Giro de Italia y -el logro mayor- en portar el rosa.
Durante dos días dignificó la maglia y la carrera. Histórico para latinoamerica, el Río de la Plata y la República Oriental del Uruguay. Nadie se explica cómo tamaño fichaje se escapó de Movistar Team.
5. Sepp Kuss
Si su líder -para el que no escatima un esfuerzo- entró en el club de las tres grandes, Sepp Kuss hizo lo mismo. Pero como
vencedor de etapa, "Durango Kid" se marcha de Italia como ciclista que ha logrado triunfos parciales en Tour, Vuelta y Giro.
Muchos se preguntarán qué sería de Kuss si estuviese en otro equipo. Posiblemente, tendría más parciales pero jamás habría logrado una grande: La Vuelta.
6. Lorenzo Milesi
Junto a Alberto Bettiol, Davide Ballerini, Filippo Ganna, Giulio Ciccone o Damiano Caruso, uno de los nombres propios de la carrera es
Lorenzo Milesi. El telefónico bregó en cada fuga, en algunas peleó por remachar, en otras por llevar a mejor posiciones a sus compañeros de viaje pero siempre sin olvidarse de trabajar para
el decepcionante Enric Mas.
El transalpino finaliza contrato con Movistar Team en diciembre, y la renovación se estanca tras el interés de otros equipos como Netcompany Ineos, XDS Astana y Lidl-Trek. A sus 24 años y tras tres temporadas en la formación de Unzué, crece deportivamente.
7. Afonso Eulálio
¿Qué sería de este Giro de Italia sin la figura del lusitano? Afonso Eulálio, genio y figura, portó el rosa más etapas que su vencendor. Una lástima que no le diera el físico para llevarse un podio que le pertenece, al menos, moralmente. Natural de Figueira da Foz, enseña a sus contrincantes que se puede correr para la general desde una fuga y sin miedo a "tutear" rivales de mayor alcurnia.
Sexta posición para la efeméride y ganador de la clasificación de los jóvenes, con elegancia y tesón. Bahrain Vitorius "cuela" dos unidades en un top-10, planeado de manera distinta a las escuadras hegemónicas.
8. Diego Pablo Sevilla
Seis días tenedor de la maglia azzurra e innumerables en fuga. Tras más de 14 temporadas en el Polti, obtuvo la recompensa que todo fugado merece: reconocimiento y batalla en una clasificación especial. Por lo menos, hasta que Vingegaard y Visma quisieron, ellos fueron los que le arrebataron el GPM, aunque posteriormente fuese Giulio Ciccone quién se lo tuvo hasta Roma.
Diego Pablo Sevilla es hombre de un solo club pero acaba la ronda transalpina en el corazón de todos los aficionados.
9. Felix Gall
Este humilde 9 del Giro de Italia lo cierra Felix Gall. El escalador austríaco fue el único que atacó a Jonas Vingegaard durante las tres semanas de competición. Sí, leen bien, solo el corredor de Decathlon se plantó en la alta montaña al campeón de la corsa rosa. Las intentontas que propuso no llegaron a buen puerto pero estará orgulloso de su carrera, lejos de la mediocridad imperante en otros ciclistas percibidos vueltómanos pero que nada proponen, más allá de una primaveral siesta.
A sus 28 años, y con la irrupción de Paul Seixas, a su equipo se le abre una gran oportunidad con él y con Paul Seixas. Si el niño prodigio francés rinde a nivel en el Tour, deberá dar un paso al lado y ser un gregario de lujo para él. El Adam Yates o Joao Almeida de Tadej Pogacar y el Sepp Kuss o Simon Yates -ya retirado- de Jonas Vingegaard.
John Lennon tuvo a Paul McCartney, Mick Jagger a Keith Richards y puede que la única forma de romper la mano de hierro del binomio danés-esloveno sea un tándem: Seixas y Gall.