La jornada inaugural del
Tour de los Alpes se resolvió al esprint masivo, aunque no estuvo exenta de trampas en el camino. Se esperaba una etapa que activase la lucha por la clasificación general, pero se controló bien todo, con una fuga sin demasiada amenaza, y al final
Tommaso Dati se hizo con una victoria sorprendente.
El pelotón rodó tranquilo hasta los últimos 5 kilómetros, cuando
INEOS Grenadiers tensó el ritmo e intentó sorprender. Sin embargo, el ataque de
Thymen Arensman, lanzado en el descenso tras un repecho dentro de los últimos 5 kilómetros,
se apagó a apenas 300 metros de meta.
El neerlandés rozó la jugada maestra, pero cuando Team UKYO tomó las riendas del pelotón colocó a Tommaso Dati en una posición ideal, y el italiano de 23 años remató con su segunda victoria 2.1 en dos meses, un botín notable para un corredor continental en el calendario europeo.
“Estaba muy ilusionado por arrancar este Tour de los Alpes y hacerlo así… es un sueño”, confesó el velocista italiano en meta. “Esperábamos ataques en ese último repecho. Y, efectivamente, vimos varios movimientos”.
El conjunto nipón-italiano lo lanzó con tal precisión que, en el esprint final, tuvo piernas para batir a Tom Pidcock. “Mi objetivo era seguirles todo lo posible. También intenté guardar la máxima energía para el esprint final, es fantástico. Mañana (cuando vestiré el liderato, ndlr) será un día inolvidable”.
Thymen Arensman, decepcionado con el desenlace
Arensman, un corredor que suele sufrir en los inicios de las vueltas por etapas, terminó claramente decepcionado tras rozar su primer triunfo del curso. No hubo misterio: el plan de INEOS fue evidente, y por poco perfecto.
“¿El final? Creo que todos vieron lo que intenté hacer”, explicó a L'Équipe el doble ganador de etapa en el Tour de France el verano pasado. “Fallamos, pero seguiremos insistiendo. Hoy intentamos provocar algo, queríamos mucho esta victoria. ¡Continuaremos así cada día!”
Thymen Arensman, corredor de INEOS Grenadiers en 2026.