Felix Gall estará sin duda en la mente de
Jonas Vingegaard cuando se alinee en la salida de la etapa 10 del
Giro de Italia 2026 el martes. Y no solo porque el corredor de Decathlon CMA CGM habrá iniciado su contrarreloj instantes antes.
El austriaco parece ser el único que se acerca al nivel escalador del danés en las dos primeras llegadas en alto. Gall se sitúa a solo 35 segundos del gran favorito previo, Vingegaard, en la lucha por la Maglia Rosa al inicio de la segunda semana, con ambos a casi tres minutos del actual líder Afonso Eulálio. Aun así, es probable que ellos y otros favoritos a la general recorten esa renta del hombre de Bahrain - Victorious.
Muchos especularon con que la estrategia de Vingegaard en el Giro pasaría por abrir huecos importantes la semana pasada, y en gran medida así fue con sus triunfos en Blockhaus y Corno alle Scale, pero Gall ha emergido como amenaza tras demostrar que puede marcarle muy de cerca.
En la etapa 7 hacia Blockhaus, Gall reguló bien para acabar segundo tras Vingegaard e incluso recortar la diferencia en los dos últimos kilómetros hasta dejarla en cuestión de segundos. Mientras, fue Gall quien marcó el ritmo en Corno alle Scale en la etapa 9 con Vingegaard a rueda antes de que el líder del Team Visma - Lease a Bike atacara a 900 metros de meta para llevarse la etapa.
Con Gall mostrando un nivel no muy alejado de la estrella danesa,
le espera una contrarreloj exigente el martes, una disciplina en la que no ha brillado a lo largo de su carrera. Habitualmente se le presupone pérdida de tiempo frente a Vingegaard y otros aspirantes a la general en una crono de esta longitud, pero Gall insiste en que es optimista tras sumar más kilómetros sobre la bicicleta de contrarreloj esta temporada.
“No espero ningún milagro”
“Yo mismo tengo bastante curiosidad por ver cómo irá mañana”,
dijo Gall en una entrevista con periodistas. “No espero ningún milagro mañana, pero espero que salga bien.”
Pese a parecer cerca de su nivel, Gall se deshizo en elogios hacia Vingegaard: “Quiero decir, ha demostrado una y otra vez en los últimos años que es el mejor corredor de Grandes Vueltas junto a Tadej [Pogacar]. Es súper. No diría que tiene debilidades. Tiene un equipo muy fuerte y, además, es más explosivo que otros hombres de la general. Diría que es un corredor realmente, realmente completo.”
El respeto de Gall por Vingegaard es tal que, cuando tomó la cabeza el domingo, sus miradas atrás para evaluar el daño
no se dirigían únicamente al hombre de amarillo, sino a comprobar si estaba distanciando a sus rivales en la general.Gall dijo: “Quiero decir, le estaba mirando, pero también miraba para ver si alguien volvía por detrás hacia nosotros, porque por un momento pareció que Thymen [Arensman] podía enlazar.”
“Quería saber la diferencia por detrás y, por supuesto, también habría estado bien que Jonas colaborara un poco conmigo. Y quizá también era para ver si estaba sufriendo, pero se le veía muy relajado. Habría estado bien ver un poco de dolor en su cara, pero no fue el caso.”
Gall admite que entiende el movimiento de Vingegaard
Después de que su equipo Decathlon CGM CMA trabajara gran parte de la etapa, Gall admitió que entiende por qué el danés esperó a su rueda antes de lanzar el ataque decisivo, aunque sí echó en falta algo de ayuda. Con todo, el escalador de 28 años está satisfecho de exhibir la fortaleza de sus piernas y de su equipo.
“Si yo hubiera estado en su posición, tampoco habría dado relevos. Y con este tipo de pendiente, tampoco marcaba gran diferencia. Entendí que estaba esperando para atacarme, y yo me centré más en meter tiempo a los de atrás.
“Es muy bueno ver que tengo buena forma, y podemos estar orgullosos de haber demostrado qué equipo tan fuerte somos. Pero trabajar como bloque todo el día no garantiza la victoria de etapa.”