«Comeback 3000» — así ha bautizado el exprofesional estadounidense Taylor Phinney el proyecto con el que busca regresar al pelotón para intentar clasificarse para los Juegos Olímpicos de 2028, que se disputarán en Los Ángeles, Estados Unidos de América.
«Jamás en un millón de años habría predicho esto… pero aquí estamos. El viejo caballo aún tiene chispa. Lo que empezó como un regreso a las carreras de gravel ha ido tomando forma, con cuidado, hasta convertirse en un sueño olímpico en toda regla», desveló Phinney en una
publicación en Instagram. «Ha sido súper divertido y gratificante volver a disfrutar del entrenamiento y de ir a toda velocidad en estos últimos meses. Enorme agradecimiento a @usacycling y especialmente a @allenskratch por plantar esta semilla en mi cabeza. Al principio me lo tomé a broma, pero con los ánimos de mi mujer @kasianiewiadoma94 la semilla empezó a crecer y, antes de darme cuenta, solo podía pensar en cerrar este último círculo de mi carrera ciclista».
Phinney fue campeón del mundo en pista y, durante la década de 2010, uno de los contrarrelojistas más exitosos en carretera, con tres títulos nacionales de Estados Unidos y una etapa en el Giro d’Italia, dentro de un palmarés de 13 victorias profesionales, varias de ellas en el World Tour. Se retiró del deporte en 2019 con 29 años, aunque siempre ha seguido vinculado y activo, en especial como pareja de la
ganadora del Tour de France Femmes Katarzyna Niewiadoma.
Con los Juegos Olímpicos de 2028 en su país, ha recuperado la motivación. «La pista fue donde primero encontré el amor y el éxito en este deporte; también fue la primera disciplina que me rompió el corazón cuando mi especialidad, la persecución individual, salió del programa olímpico, lo que me llevó a dejar la pista de inmediato y volcarme por completo en la carretera».
Con algo más de dos años por delante, el regreso al máximo nivel es factible, aunque la pugna por esas plazas será dura. «Últimamente los chicos de USA han dado un gran salto en la persecución por equipos, y no puedo estar más motivado por unirme a ellos en la caza del Sueño Olímpico. Me queda mucho trabajo en el gimnasio y en afinar la posición, pero tras mi primer concentración con ellos (y mi primera vez en posición de crono en probablemente 7 años…) debo decir que es increíble volver a un entorno de equipo».
«Estoy contento con cómo me he integrado en el grupo, teniendo en cuenta que solo he vuelto a “entrenar” desde noviembre, y espero ir subiendo el nivel en estos dos próximos años. La energía y el ambiente del bloque son de primera», concluye.
«Independientemente de si entro o no en el equipo oficial para LA28, me siento honrado de estar en la terna y espero formar parte de algunas pruebas de la World Cup para ayudar a llevar al equipo a su máximo potencial y a la plaza de clasificación olímpica».