Con solo 21 años,
Diego Pescador ya ha dejado atrás la etiqueta de debutante en el
Movistar Team. Tras su estreno en la élite en 2025, el colombiano afronta su segundo curso con mayor confianza y con el respaldo de un equipo que ve en él la recuperación del perfil clásico del escalador puro. Los resultados de este inicio de temporada avalan esa progresión: fue segundo en Morvedre y concluyó octavo en la general del Tour de Omán, donde además se llevó la clasificación de los jóvenes.
Un inicio de temporada que confirma su evolución
El propio corredor reconoce su crecimiento respecto al año pasado. “Este año estoy incluso mejor de lo que me esperaba. Ya pagué mi experiencia el pasado año y ahora va todo en marcha”, asegura en una
entrevista con AS. El colombiano explica que el calendario anterior no siempre se ajustaba a sus características: “No fue muy apto para mí, para mis condiciones, estando en carreras que tal vez no eran las ideales. En otras, como Asturias y Burgos, sí pude mostrar un poco mi calidad”.
De cara a este curso, espera un cambio de enfoque que le permita brillar en su terreno. “Tendré un calendario más apto para dejarme ver en las escaladas, que es lo que mejor me va. Sé que tengo que mejorar en algunas cosas como el llano”, admite.
El objetivo de convertirse en hombre de generales
Pescador tiene claro hacia dónde quiere orientar su carrera. “Estas mejoras son algo que tengo que ver con mi entrenador, sobre todo si quiero estar en las disputas de las carreras de una semana que tengan crono”, explica. Su ambición es evidente: “Siempre he querido ser un corredor de clasificaciones generales”.
El salto a una gran vuelta todavía es una incógnita, pero no oculta su ilusión. “¿Ir a una grande este año? Es una incógnita. ¿Si fuese por mí? Claro. Por supuesto. Me gustaría probar en una grande, ver cómo es el sufrimiento después del décimo día… estoy muy motivado por cómo están yendo las cosas”. Su meta inmediata pasa por consolidarse dentro del equipo: “Ahora toca seguir creciendo y consolidarme como uno de los referentes”.
Diego Pescador quiere dar un salto de calidad en 2026
La influencia de Nairo Quintana
Instalado en la Toscana italiana, Pescador comparte habitación con uno de sus grandes referentes, Nairo Quintana, con quien coincidió recientemente en Omán. “Es un ídolo de muchos, incluido el mío, y aquí es el patrón. Intento aprovechar cada consejo al máximo, tanto dentro como fuera de la bici, porque no todo es ciclismo”, destaca el joven colombiano.
En la clasificación final del Tour de Omán, Quintana terminó un segundo por delante de su compañero (7º frente a 8º), en una imagen simbólica del relevo generacional que se vive en el equipo. Una transición natural en la que ambos siguen teniendo mucho que aportar.