En una
edición vibrante de la
Lieja-Bastoña-Lieja, el belga
Remco Evenepoel firmó un tercer puesto que dejó sensaciones encontradas. Por delante, el dominio del esloveno
Tadej Pogacar y la irrupción de
Paul Seixas marcaron el desenlace de una carrera caótica desde sus primeros kilómetros.
Sin embargo, Evenepoel fue uno de los grandes protagonistas de la jornada, especialmente por su presencia inesperada en un corte que llegó a acumular cuatro minutos de ventaja.
“El grupo era muy grande y creo que nos escapamos después de unos cuatro kilómetros más o menos. Pero sí, yo estaba en la posición 30, así que no es que estuviera saltando para estar en la escapada, creo que simplemente se dividió en algún momento y entonces sí, me encontré al frente. Pero sí, fue por casualidad que estábamos ahí, no era el objetivo”, comenzó señalando sobre ese corte.
El propio Evenepoel reconocía que aquella situación no formaba parte del plan inicial. La carrera, sin embargo, tomó un rumbo frenético desde muy temprano, y el belga supo adaptarse con inteligencia.
“Así que sí, luego una vez que la diferencia llegó a dos minutos o más, entonces solo tenía que ahorrar y asegurarme de llegar lo más fresco posible a las cotas.”
La ventaja creció hasta los cuatro minutos, obligando a los favoritos a reaccionar más tarde de lo esperado. Aun así, el desenlace en las cotas decisivas terminó marcando diferencias.
La Redoute, punto de inflexión
El momento clave llegó en la mítica subida a
La Redoute, donde el ritmo impuesto por Pogacar rompió definitivamente el grupo.
“Sí, sí, sí. Fue muy rápido desde abajo. Creo que este año hicimos un buen posicionamiento con el equipo. Yo estaba al frente para afrontar la subida. Pero sí, fueron muy rápidos desde abajo y sentí que si intentaba seguirlos, me agotaría por completo.”
Lejos de entrar en pánico, Evenepoel optó por una estrategia conservadora, consciente de sus límites en ese momento.
“Así que se trataba de intentar encontrar un buen ritmo, mantenerme en el grupo y asegurarme de poder llegar a la última cota, que todavía me queda algo en las piernas. Y luego sí, me concentré en el sprint.”
Un sprint trabajado para salvar el podio
Ya sin opciones de victoria, el belga centró todos sus esfuerzos en asegurar el podio. Su lectura de carrera volvió a ser clave en los kilómetros finales.
“Una vez que llegamos a la cima, quería alcanzar a Skjelmose para asegurarme de que pudiéramos ir al sprint y luego el tercer lugar fue probablemente mi máximo hoy.”
El desenlace se resolvió al esprint, donde Evenepoel volvió a mostrar una notable evolución en este tipo de finales.
Pogacar, Seixas y Evenepoel en el podio de la Lieja-Bastoña-Lieja 2026.
“Sí, parece que al final fue otro sprint muy largo hoy porque remontamos con velocidad frente a dos corredores que atacaron. Así que lancé a los 300 metros porque sentí que podía perder el impulso si no lanzaba, pero pude mantenerlo hasta la meta. Así que sí, por suerte fue otro buen sprint.”
Un tercer puesto que, en palabras del propio corredor, deja un balance positivo: “Así que bastante buen día en general para nosotros, creo.”