Tadej Pogacar y la
Strade Bianche forman una combinación que no deja de rendir. Por tercer año consecutivo, el esloveno no dejó dudas sobre quién manda en los sterrati italianos con una cabalgada en solitario de 79 kilómetros, apenas un poco más corta que en 2024.
Su dominio fue incuestionable, aunque surgieron especulaciones al verse un dispositivo misterioso en su bíceps, oculto bajo el maillot blanco, cuando la superestrella de
UAE Team Emirates XRG alzó el brazo tras cruzar la meta.
El panel del pódcast de
Het Nieuwsblad se unió a muchos espectadores de TV que se preguntaban por la llamativa caja negra bajo el arcoíris polvoriento del skinsuit de Pogacar. La intriga, sin embargo, no duró demasiado.
Tras la publicación en
Instagram de Whoop con los datos de potencia de Pogacar en la carrera del sábado, los analistas se cuestionaron cómo se midieron su frecuencia cardiaca, la fatiga y la calidad del sueño sin el habitual wearable de muñeca de Whoop visible en el brazo del esloveno, junto al reloj Richard Mille de 300.000 dólares.
Las coincidencias rara vez son casuales y ambas informaciones acabaron conectando con una solución bastante simple. El UAE Team Emirates - XRG
confirmó a Velo que, en efecto, se trataba de una versión menos extendida del dispositivo Whoop, la alternativa para bíceps pensada para usuarios a los que no les gusta llevar aparatos en la muñeca o que sufrían lecturas poco fiables. Aun así, la mayoría de corredores siguen llevando el sensor en la muñeca, incluido el rival de Pogacar, Mathieu van der Poel.