Remco Evenepoel protagonizó una de las grandes sorpresas de la primavera al presentarse
en la salida del Tour de Flandes 2026. Pocos esperaban que el belga añadiera el monumento adoquinado a su programa, pero fue competitivo desde el primer momento y, en su debut, acabó tercero tras una actuación agresiva e imponente. Ahora irá a por las clásicas de las Ardenas con más confianza.
El anuncio llegó apenas unos días antes de la carrera, alimentando la intriga sobre desde cuándo estaba madurada la decisión. Según su equipo, la elección se había tomado con antelación, pero la preparación y los reconocimientos se mantuvieron en estricta reserva hasta el último momento.
Ese secretismo disparó de inmediato las especulaciones sobre una posible presencia de Evenepoel en
París-Roubaix. Por potencia, motor y confianza creciente en terrenos exigentes, muchos vieron la Reina de las Clásicas como el siguiente paso lógico. Sin embargo, el belga nunca formó parte de los planes para Roubaix.
En su lugar, el líder del
Red Bull - BORA - hansgrohe regresó a España para continuar su puesta a punto de cara a las Ardenas, donde podría aguardarle un nuevo pulso con
Tadej Pogacar. La rivalidad entre ambos es ya uno de los grandes relatos del ciclismo moderno, y Evenepoel no ha ocultado la motivación extra que le aporta.
En declaraciones a
La Gazzetta, Evenepoel explicó que medirse con ciclistas del nivel de Pogacar le empuja hacia adelante. Su prioridad, no obstante, sigue siendo su propia progresión y rendir mejor que en temporadas anteriores.
Eso implicó resistir la tentación de París-Roubaix y priorizar las carreras que mejor se ajustan a su perfil. La campaña de las Ardenas arranca este domingo con la
Amstel Gold Race, en la que Evenepoel partirá entre los máximos favoritos.
Sin Pogacar en la salida, el estatus del belga gana aún más peso. También faltarán otros nombres destacados, lo que abre la puerta a un gran resultado para el campeón olímpico.
Mientras buena parte del mundo del ciclismo miraba a París-Roubaix, Evenepoel ya estaba inmerso en su último bloque de preparación en Calpe.
Sus datos en Strava mostraron un exigente entrenamiento de 230 kilómetros con unos 2.900 metros de desnivel, una sesión muy cercana a las demandas físicas de la Amstel Gold Race.
Entrenamiento Strava de Evenepoel
Las cifras son reveladoras. Amstel ronda los 257 kilómetros con aproximadamente 3.400 metros de desnivel positivo, lo que convierte la sesión española de Evenepoel en un trabajo claramente específico. Aunque las subidas en España fueron, por lo general, más largas que los repechos de Limburgo, la carga evidencia una preparación diseñada al milímetro.
Todo apunta ahora a otra campaña seria en las Ardenas. Evenepoel ha decidido saltarse la Brabantse Pijl, carrera que ganó el año pasado, para concentrar todos los esfuerzos en los grandes objetivos.
La Amstel Gold Race puede añadir, además, un plus de motivación. Hace doce meses, Evenepoel se quedó a un paso del triunfo frente a Mattias Skjelmose y tuvo que conformarse con la tercera plaza tras un final tenso.
Esta vez regresa con piernas más frescas, preparación afinada e intenciones claras. Tras sorprender al pelotón en Flandes, Evenepoel centra ahora la mirada en un terreno donde ya ha demostrado que puede dominar.