Remco Evenepoel es un clasicómano que también puede escalar, no al revés. Con los años ha quedado claro que, salvo en las contrarrelojes, el campeón olímpico rinde mejor en las cotas cortas, mientras que sufre más en la alta montaña. Tras otra campaña de clásicas de primavera, vuelve la pregunta de si debe ir con todo al
Tour de Francia; y él ha compartido sus pensamientos.
Renunciar al sueño de ganar el Tour de Francia no está sobre la mesa. “Eso no va a pasar y no puedo hacerlo”, afirma en una entrevista con Het Laatste Nieuws. “El equipo y yo compartimos esa ambición, y por eso vine a Red Bull-BORA-hansgrohe”. A la vez: “Tengo la ambición de ganar clásicas y de ser y seguir siendo un corredor de un día de súper nivel”.
Evenepoel es un caso casi único en el pelotón. Con solo 19 años se convirtió en un corredor top, impulsando la tendencia moderna de fichar talentos muy jóvenes directamente al World Tour desde la categoría júnior. También fue de los primeros en rendir al máximo tan pronto, algo hoy más habitual, e incluso quizá eclipsado por alguien como Paul Seixas, que encadena resultados que desafían la lógica para un ciclista que aún no ha cumplido los 20 años.
Más allá de su éxito extremo en la contrarreloj, Evenepoel ha construido un palmarés notable, en gran parte en pruebas de un día. Dos victorias en
Lieja-Bastoña-Lieja, Amstel Gold Race, tres Clásicas de San Sebastián, el Campeonato del Mundo, un título olímpico... Es un corredor con resistencia, potencia y aerodinámica extraordinarias para ataques en solitario tanto en las subidas como en el llano, lo que le convierte en una amenaza casi única para sus rivales.
Ganó la Vuelta a España 2022 y en 2024 ofreció un nivel extraordinario y constante en el Tour de Francia, lo que prueba su capacidad para disputar grandes vueltas al máximo nivel. Pero son los únicos dos precedentes en su carrera. Con 26 años, ha quedado claro que las probabilidades son menos favorables en las carreras de tres semanas, donde en el pasado a menudo ha sufrido por lesiones, enfermedades... Incluso por la presión que genera un entorno como el Tour de Francia, donde la exigencia es máxima.
Combinar clásicas y Tour, como Pogacar
Pero en las pruebas de un día sigue rindiendo. El pasado otoño fue segundo tras Tadej Pogacar en el Mundial y el Europeo; y después en Il Lombardia, donde terminó segundo en solitario tras él. De no ser por el esloveno, Evenepoel podría haber añadido esos triunfos a los de los campeonatos del mundo y de Europa de contrarreloj.
Esta primavera debutó en el
Tour de Flandes y acertó de pleno con un tercer puesto tras Pogacar y Mathieu van der Poel, confirmando que su monumento ‘de casa’ también puede entrar en su palmarés. En las dos carreras con puertos largos, sin embargo, solo fue 10.º en el UAE Tour y quinto en la Volta a Catalunya.
Naturalmente, es un corredor de clásicas. Pero, como ya se ha visto, una preparación específica y el control del peso pueden elevar mucho su nivel en ese terreno. “Así que digo ‘ahora te toca a ti encontrar la manera de combinarlo’. Tadej ya lo ha hecho varios años seguidos. Vale, es de otra dimensión. Pero creo que también tengo la capacidad de centrarme puramente en las clásicas en primavera y luego ir ‘a por todas’ en el Tour”.
Remco Evenepoel at the 2026 Liêge-Bastogne-Liège
Sin embargo, el belga siente la presión, con Paul Seixas e Isaac del Toro empujando a una nueva generación de aspirantes al podio del Tour de Francia; con Tadej Pogacar y Jonas Vingegaard sin señales de aflojar; y con el crecimiento de Florian Lipowitz y Giulio Pellizzari que tampoco le permite ser único líder en el equipo alemán en lo referente a opciones de grandes vueltas.
Hay presión en el entorno de Evenepoel, pero tras cerrar la primavera,
que remató con un tercer puesto en Lieja-Bastoña-Lieja (donde su nivel en la escalada quedó lejos del de Pogacar y Seixas); ahora tomará un descanso y comenzará su preparación específica hacia el Tour de Francia.