La temporada ciclista entra definitivamente en ebullición con la llegada de una de las citas más esperadas del inicio de año: la
Strade Bianche. La clásica italiana, disputada sobre los icónicos caminos de tierra de la Toscana, se ha convertido en poco tiempo en una de las pruebas más atractivas del calendario. Su mezcla de tradición, dureza y espectáculo ha hecho que muchos aficionados la consideren ya como una especie de “monumento moderno” del ciclismo.
La edición de 2026 llega además marcada por el esperado regreso de Tadej Pogacar. El esloveno reaparece después de varios meses sin competir y lo hace en una carrera donde se mueve con enorme facilidad.
En su canal de YouTube, el periodista y narrador de Eurosport
Javier Ares analizó la prueba, el momento del ciclismo actual y las expectativas que genera la presencia del campeón del mundo y su compañero
Isaac del Toro.
El regreso de Pogacar
El principal foco de atención de la Strade Bianche 2026 estará, sin duda, en el regreso de
Tadej Pogacar a la competición. El esloveno no compite desde el final de la pasada temporada, cuando volvió a firmar un año extraordinario que reforzó aún más su condición de gran referencia del ciclismo mundial.
Ares subraya precisamente esa expectación acumulada en torno al líder del UAE Team Emirates. “Hay mucha inquietud de los aficionados por saber si sigue en el insultante estado de forma que mostró el año pasado”, explica el periodista, recordando que la ausencia de competición del esloveno durante varios meses ha aumentado el interés por su debut.
El narrador de Eurosport insiste en la dimensión del ciclista esloveno dentro del panorama actual. “Estamos hablando de un fenómeno de proporciones galácticas que está llamado a ser el emperador del mundo”, señala Ares, quien considera que Pogacar continúa ampliando su palmarés con actuaciones que parecen superar continuamente los límites establecidos.
Además, el periodista recuerda que el campeón del mundo llega a una carrera que históricamente se le ha dado muy bien. “Ha ganado ya tres ediciones y se mueve como pez en el agua en este terreno”, explica, dejando claro que el esloveno parte como principal favorito para volver a dominar las carreteras blancas de la Toscana.
Javier Ares ha hablado de la Strade Bianche en su canal de Youtube
Una temporada con objetivos muy claros
Más allá de esta primera gran clásica del año, Ares considera que la planificación de Pogacar para la temporada 2026 parece mucho más selectiva y enfocada en grandes objetivos. El periodista apunta que el esloveno ha reducido su calendario previo al Tour de Francia para concentrar esfuerzos en citas muy concretas.
“Si no cambia nada, Pogacar solo va a hacer cinco clásicas además de Romandía y Suiza”, comenta Ares, quien interpreta esta planificación como una estrategia clara para llegar al máximo nivel a las grandes citas del calendario.
En ese sentido, el narrador menciona algunos de los grandes retos que el esloveno podría tener en mente. “Quiere intentar batir por fin en Paris-Roubaix a Van der Poel, sumar otra victoria en el Tour de Flandes y seguir ampliando su dominio en Lombardía”, explica.
También aparece en el horizonte el campeonato del mundo, otra de las grandes metas de la temporada. Según Ares, la selección de carreras responde a un planteamiento muy concreto: “Ya no se puede uno entretener ni agotarse psicológicamente en muchas peleas”.
Los jóvenes que quieren desafiar al campeón
Uno de los aspectos que más interés genera en este inicio de temporada es comprobar si la nueva generación de ciclistas puede plantar cara al dominio de Pogacar. Ares menciona varios nombres que representan ese relevo generacional que intenta consolidarse en el pelotón internacional.
“Hay un interés bárbaro por ver la competencia que no vimos el año pasado”, afirma el periodista, convencido de que esta temporada puede ofrecer enfrentamientos más equilibrados entre los grandes nombres del ciclismo actual.
Entre los corredores que despiertan más curiosidad aparece el joven francés Paul Seixas. “Estamos todos muy expectantes por ver lo de Seixas”, comenta Ares, que destaca el talento del corredor de solo 19 años. “Tiene todas las condiciones para ser una superestrella”, añade.
Sin embargo, el periodista recuerda que aún debe demostrar su capacidad en escenarios de máxima exigencia. “Hay que verle mano a mano a la hora de ganar, no solo a la hora de hacer un gran puesto”, explica Ares, subrayando la diferencia entre prometer y confirmar en el ciclismo profesional.
Isaac del Toro y el papel del UAE
Otro nombre que aparece con frecuencia en el análisis de Ares es el del mexicano Isaac del Toro, una de las grandes revelaciones recientes del ciclismo internacional. El joven corredor del UAE Team Emirates ya ha demostrado su talento en diferentes terrenos.
Ares recuerda especialmente su actuación en el Giro de Italia del año pasado, donde dejó una gran impresión. “Ya demostró que era un corredor que iba a competir por la victoria absoluta”, comenta el periodista.
En la Strade Bianche, sin embargo, el papel del mexicano dependerá en gran medida de la estrategia del equipo. “Si está supeditado a Pogacar, sus opciones de triunfo serán nulas”, reconoce Ares.
Aun así, el periodista no descarta escenarios inesperados. “Podría ser un número espectacular del UAE con dos o tres corredores en cabeza”, señala, incluso imaginando la posibilidad de que Pogacar permita una victoria de su compañero en determinadas circunstancias.
Isaac del Toro, estrella de UAE
Otros aspirantes a la victoria
Más allá de Pogacar y de las jóvenes promesas, la Strade Bianche cuenta con una participación de gran nivel que abre el abanico de posibles protagonistas. Entre ellos destaca Tom Pidcock, uno de los ciclistas más completos del pelotón.
Ares recuerda su actuación del año pasado, cuando fue uno de los pocos corredores capaces de seguir el ritmo del esloveno durante buena parte de la carrera. “Fue el hombre que le aguantó hasta el final”, apunta.
También aparece en el análisis la figura de Wout van Aert, que regresa tras un periodo complicado. “No es el Van Aert de hace cinco años, lo sabemos todos”, reconoce el periodista, aunque inmediatamente añade que sigue siendo un corredor tremendamente competitivo.
“Se merece el respeto de ser considerado uno de los favoritos”, afirma Ares, recordando que en una carrera como esta pueden influir numerosos factores externos como pinchazos, averías o caídas.
Una carrera única en el calendario
Más allá de los nombres propios, Ares destaca el atractivo especial que tiene la Strade Bianche dentro del calendario ciclista. La prueba italiana ha crecido de forma espectacular en muy poco tiempo hasta convertirse en una de las clásicas más esperadas del año.
El periodista recuerda que la carrera apenas tiene dos décadas de historia, pero ya ha conseguido una enorme repercusión entre aficionados y ciclistas. “Tiene ya 19 años de historia y se ha asentado muy rápidamente en el calendario”, explica.
Además, el recorrido mantiene algunos de los elementos que han definido la identidad de la prueba desde sus inicios. “Son 203 kilómetros con los sectores decisivos concentrados en los últimos cincuenta”, señala Ares, destacando las subidas exigentes y los tramos de sterrato que suelen decidir la carrera.
El final en Siena también contribuye a la espectacularidad del evento. “Esa subida empedrada de la vía Santa Caterina hasta la plaza del Campo es una propina fantástica cuando llegan dos o tres corredores juntos”, describe el narrador.
Un espectáculo que sigue creciendo
La influencia de la Strade Bianche en el ciclismo moderno va más allá de la propia carrera. Ares considera que su éxito ha impulsado la aparición de recorridos similares en otras competiciones.
“Es una fórmula que ya se está copiando en otras carreras”, explica el periodista, mencionando ejemplos como pruebas en Francia, Bélgica o España que han incorporado sectores de tierra.
Para Ares, este tipo de innovaciones ayudan a mantener el interés del público y a atraer nuevos seguidores al ciclismo. “Le pone un ingrediente más al ciclismo de carretera”, afirma.
Por todo ello, la Strade Bianche vuelve a abrir el gran ciclo de clásicas con el regreso de Pogacar y con la mirada puesta en una nueva generación que busca su sitio en el pelotón. Como resume el propio Ares, la gran incógnita del inicio de temporada sigue siendo la misma: comprobar “qué referencia tienen todos esos jóvenes valores con relación al intocable Tadej Pogacar”.