Giulio Pellizzari afrontará la etapa final del Tour de los Alpes defendiendo su liderato por cuatro segundos de diferencia sobre Thymen Arensman tras resistir otra jornada en la exigente montaña del Trentino.
El italiano viste el maillot de líder desde su inesperado triunfo en la segunda etapa, pero con apenas segundos entre los mejores, la general sigue abierta antes del examen definitivo. “Queda solo una etapa, quizá la más dura”,
dijo Pellizzari a Cycling Pro Net tras la etapa 4. “Solo tengo cuatro segundos de ventaja, así que se puede decir que mañana salimos casi en igualdad de condiciones, con las mismas opciones de ganar. Necesito mantener la concentración e intentar hacerlo lo mejor posible.”
Cuatro segundos que lo cambian todo
La clasificación refleja lo ajustada que está la carrera. Pellizzari manda con cuatro segundos sobre Thymen Arensman, con
Egan Bernal a seis y su compañero Aleksandr Vlasov a solo dos segundos más.
Por detrás, las diferencias se estiran ligeramente, pero no lo suficiente como para descartar a nadie. Nombres como Mattia Gaffuri, Mathys Rondel y Jakob Omrzel siguen a tiro, mientras un grupo más amplio se mantiene a menos de un minuto del liderato. En términos prácticos, el análisis de Pellizzari es certero. La carrera se “reiniciará” en la última etapa.
Una carrera que se decidirá en la subida
A diferencia de los días anteriores, cuando las bonificaciones y las ofensivas marcaron la general, se espera que la última etapa se resuelva en una ascensión decisiva cerca de meta. “Mañana es una historia completamente distinta”, explicó Pellizzari. “Hay una subida muy dura cerca de la llegada, así que el objetivo es coronar delante y luego tratar de llegar hasta meta.”
El liderato de Pellizzari no ha estado exento de sufrimiento. El italiano admitió que venía mentalizado para padecer, y las primeras jornadas así lo confirmaron. “Me siento bien. Sabía que aquí iba a sufrir un poco, como es normal, pero estoy contento de llegar líder a la penúltima etapa”, afirmó. “Ojalá mañana siga aquí.”
Apoyo del equipo y decisiones clave
La etapa 4 volvió a evidenciar que no hay margen para el error. Un corte temprano dejó por momentos a Pellizzari a contrapié, pero
Red Bull - BORA - hansgrohe reaccionó con rapidez para controlar la situación. “Se fue un grupo de unos 30 corredores en el llano”, contó Pellizzari. “Tengo que agradecer a todo el equipo el trabajo que hicieron, lo cerraron con bastante facilidad.”
Ese movimiento también abrió la puerta a atacar, pero se optó por guardar fuerzas y pensar en el objetivo mayor. “En ese momento también me apetecía probar algo, pero al final decidimos centrarlo todo en mañana. Ahora hemos llegado al momento clave.”
Pellizzari también actualizó el estado de su compañero Lorenzo Finn, que abandonó días atrás. “Está bien. Hablé con él ayer, está tranquilo y volverá pronto.”
En su balance de la carrera, Pellizzari subrayó la dureza del Tour of the Alps. “Es duro, como siempre en estas zonas. Es difícil encontrar aquí una etapa fácil. Mañana será emocionante para los aficionados porque es una etapa decisiva. Ojalá todo salga bien.”
Una etapa para decidirlo todo
Más allá de los números, el contexto añade peso al momento. Hace más de una década que un italiano no gana esta prueba, y Pellizzari está a un paso de romper la racha.
Al mismo tiempo, la proximidad de varios rivales en cuestión de segundos no deja espacio para la cautela. Thymen Arensman y Egan Bernal, en particular, han sido constantes toda la semana, mientras que Aleksandr Vlasov ofrece a Red Bull una segunda baza cerca de la cima de la general.
Con solo cuatro segundos de colchón y la etapa más dura aún por disputar, la ventaja de Pellizzari es mínima, pero a un día del final, la victoria sigue plenamente a su alcance.