En 2016,
Visma - Lease a Bike fichó a
Primoz Roglic desde un equipo continental esloveno, convirtiéndose en uno de los mejores movimientos de mercado de la historia. Antes del fichaje y de la eclosión de Jonas Vingegaard y Wout Van Aert, fue el esloveno quien creció exponencialmente en cuanto entró en el programa de entrenamiento de los neerlandeses.
Sin embargo, en términos competitivos, su primer
Giro de Italia estuvo marcado por grandes altibajos, incluso su propio líder en ese momento,
Steven Kruijswijk, se mostró decepcionado con él.
Roglic demostró nivel desde temprano con un top-5 en la Volta al Algarve, pero llegó al Giro de Italia como gregario del neerlandés y no se esperaba mucho de él. No obstante, fue segundo en el prólogo inicial y luego —aprovechando las condiciones meteorológicas— logró su primera victoria World Tour en la segunda contrarreloj de la carrera.
La carrera marchaba perfecta para el entonces llamado Team LottoNL-Jumbo, con Steven Kruijswijk vistiéndose de rosa en la segunda semana y escalando mejor que nunca sobre las colinas de la Corsa Rosa. Sin embargo, dentro del equipo se germinó la sensación de que Roglic corría el Giro pensando más en sus propios intereses que en las del bloque de Kruijswijk en la lucha por la general.
“Creo que ‘tensión’ es una palabra fuerte, pero se notaba enfado en Steven”, compartió Twan Castelijns, exprofesional que disputó aquel Giro con el dúo, a
Wielerevue. Según él, las tensiones fueron bastante altas. “Dijo que nunca tiraría en cabeza para Primoz”. A Kruijswijk le faltó apoyo del equipo en alta montaña y, finalmente, tras una caída en el descenso del Colle delle Agnello en la etapa 19, tuvo que ceder el liderato en una edición ganada por Vincenzo Nibali.
“Pero, de nuevo, entonces no sabíamos que Primoz se volvería tan bueno. Era su primer año y fue el único que pudo seguir a Robert Gesink en una prueba invernal, pero el Giro de Italia también fue un viaje de descubrimiento para él”, añade Castelijns.
Kruijswijk nunca tuvo apoyo de Roglic
Roglic sería después el líder indiscutible de Visma, pero en aquel momento apenas llevaba unos meses en el equipo. Jos van Emden, ya retirado como ciclista y ahora director deportivo en Visma, lo resume con claridad: “Primoz no era el mejor compañero”.
Pero justifica a su excompañero: “No tenía idea de lo que le estaba pasando. Unos años antes, todavía limpiaba escaleras mecánicas… No se lo reproché, pero estaba centrado principalmente en sí mismo. Además, ganó la segunda contrarreloj. A Steven le costó mucho digerirlo”.
En 2016, sin embargo, esto generó mucha tensión dentro del equipo, especialmente con Kruijswijk perdiendo el Giro en los días finales cuando el liderato parecía bajo cierto control. “Él (Kruijswijk) estaba a punto de vivir la cumbre de su carrera, y Primoz fue un factor desestabilizante en eso”, explica van Emden. “Por ejemplo, siempre le dolía todo. Tras dos semanas, Primoz dijo que le dolían las uñas y el pelo”.
No obstante, pese a los roces entre ambos,
acabarían compitiendo juntos hasta 2023 (cuando Roglic se marchó a Red Bull - BORA - hansgrohe), uniendo fuerzas muchas más veces y cosechando grandes resultados. Kruijswijk apoyó a Roglic en su victoria en la Vuelta a España 2021, así como en el triunfo general del equipo en el Tour de Francia 2022, después de que aparcara sus ambiciones personales, que habían culminado con un podio en el Tour 2019.
Desde 2010, Steven Kruijswijk es profesional en Visma