La cuarta etapa de la
París-Niza estuvo marcada por unas condiciones meteorológicas muy complicadas que provocaron múltiples caídas a lo largo del recorrido. Entre los equipos más afectados estuvo el
Movistar Team, que vio cómo hasta cuatro de sus corredores se iban al suelo durante una jornada especialmente accidentada.
Iván Romeo y
Michel Hessman fueron dos de los ciclistas implicados en esas caídas. A pesar de los golpes sufridos, ambos lograron continuar en carrera y alcanzar la línea de meta, aunque lo hicieron con evidentes molestias tras una jornada muy exigente tanto por el clima como por la dureza del desarrollo de la etapa.
Peor suerte corrieron
Pablo Castrillo y
Raúl García Pierna. Los dos corredores del conjunto telefónico también se vieron involucrados en las caídas y, debido a las consecuencias físicas, se vieron obligados a abandonar la carrera antes de finalizar la jornada. Tras la etapa, ambos ciclistas fueron sometidos a diversas pruebas médicas para determinar el alcance exacto de sus lesiones.
Según el parte médico facilitado por el equipo, Raúl García Pierna presenta varias contusiones localizadas en el codo, la cadera y la rodilla derecha. Afortunadamente, la evolución de sus lesiones es favorable y, en principio, se espera que el ciclista español pueda retomar la actividad en los próximos días si la recuperación continúa según lo previsto.
Raúl García Pierna tuvo que abandonar la París-Niza
La dura caída de Pablo Castrillo
La situación de Pablo Castrillo generó inicialmente más preocupación debido a la violencia del impacto que sufrió durante la caída. El corredor recibió un fuerte golpe en la cadera derecha, lo que obligó a realizarle pruebas médicas exhaustivas para descartar posibles lesiones de mayor gravedad.
Los exámenes realizados descartaron finalmente la existencia de una fisura ósea, una noticia positiva dentro de las circunstancias. Sin embargo, Castrillo presenta una inflamación en la articulación coxofemoral, además de diversas contusiones derivadas del impacto.
Por este motivo, el corredor permanecerá bajo seguimiento médico durante los próximos días con el objetivo de evaluar su evolución y determinar cuándo podrá volver a entrenar con normalidad. El equipo seguirá de cerca su recuperación antes de tomar cualquier decisión sobre su regreso a la competición.
La accidentada jornada supone un contratiempo importante para el Movistar Team en esta edición de la París-Niza, especialmente por la pérdida de dos corredores en una etapa marcada por el mal tiempo y las difíciles condiciones en carretera. Entretanto, el equipo confía en la pronta recuperación de García Pierna y Castrillo para que puedan volver a la actividad lo antes posible.