La
París-Niza 2026 marca una nueva oportunidad para el
Movistar Team de buscar protagonismo en una de las primeras grandes citas del calendario europeo. La formación telefónica acude con un bloque equilibrado, sin un líder claro para la clasificación general pero con varias cartas para pelear por etapas y, en el caso de
Iván Romeo, incluso aspirar a un Top 10 final.
En la primera etapa, Aular estuvo metido en la lucha por la victoria. Lo preocupante es que fue el único miembro del equipo que entró en el grupo principal. Lorenzo Milesi llegó en 40ª posición, a 42 segundos de los primeros, mientras que Raúl García Pierna, Iván Romeo y Jefferson Cepeda se dejaron 47, entrando en 51º, 53º y 55º lugar respectivamente.
Michel Hessmann terminó 106º a 2:19 y Pablo Castrillo cerró el contingente del conjunto español, cruzando la línea de meta en el puesto número 142, a 6:18 del ganador del día.
La segunda etapa comenzó con 187 km por delante y con los ataques apareciendo prácticamente desde el banderazo inicial. El primero en intentarlo fue Jasha Sütterlin, que lanzó un movimiento nada más empezar la jornada.
Poco después se produjo el contraataque de Matteo Vercher, Mathis Le Berre y Casper Pedersen, que lograron enlazar con el alemán para formar la fuga del día. El pelotón les permitió marcharse y rápidamente abrieron una ventaja cercana a los dos minutos.
Sin embargo, la escapada empezó a perder integrantes muy pronto. Primero se descolgó Sütterlin, y más tarde también Vercher, dejando en cabeza únicamente a Pedersen y Le Berre. Ambos tenían un objetivo claro: disputar los puntos de la clasificación de la montaña.
Mientras tanto, el pelotón estaba controlado principalmente por el equipo que buscaba preparar un sprint para Biniam Girmay. Con ese ritmo constante, la ventaja de los dos escapados se mantuvo durante buena parte del día alrededor de los dos minutos.
En las cotas puntuables de la jornada, Pedersen fue el gran protagonista. El danés se llevó la máxima puntuación tanto en el Côte de Villeconin como en el Côte du Pressoir, reforzando claramente su liderato en la clasificación de la montaña.
Casper Pedersen estuvo muy activo en la jornada de hoy
Una vez cumplido ese objetivo, el destino de la fuga estaba prácticamente decidido. A 59 kilómetros de meta, el pelotón neutralizó definitivamente a los dos escapados, dejando la carrera abierta para un probable sprint masivo.
Antes del final todavía hubo movimientos interesantes. En el esprint intermedio de Fromont,
Juan Ayuso estuvo muy atento y logró cruzar en segunda posición, sumando 4 segundos de bonificación en la clasificación general. Ese pequeño margen podría ser importante frente a su gran rival, Jonas Vingegaard, especialmente pensando en la contrarreloj por equipos de la siguiente jornada.
La etapa también tuvo un momento de tensión con una caída numerosa en el pelotón a poco más de 30 km del final, aunque Vingegaard logró evitar problemas pese a rodar en la parte trasera del grupo.
Con 23 kilómetros por delante rumbo a Montargis, los equipos de los velocistas comenzaron a organizar sus trenes para preparar la llegada. Todo apuntaba a una volata masiva para decidir la segunda victoria de etapa de la París-Niza, en la antesala de la importante contrarreloj por equipos del día siguiente, y así fue. El ganador en línea de meta fue Max Kanter.
Aular vuelve a ser el mejor; Hessmann y Castrillo pierden más tiempo
En cuanto a Movistar Team, el mejor posicionado en meta volvió a ser
Orluis Aular. El venezolano no estuvo tan fino como en la primera jornada y terminó en 24ª posición. Hay que decir que él prefiere las llegadas que pican para arriba, como la de ayer, mientras que la de hoy era una recta completamente llana, diseñada específicamente para velocistas más puros.
En el grupo de cabeza le acompañaron Iván Romeo, Jefferson Cepeda, Lorenzo Milesi y Raúl García Pierna, entrando en 49º, 64º, 73º y 92º lugar, respectivamente. Michel Hessmann y Pablo Castrillo volvieron a perder tiempo. El alemán fue 141º a 1 minuto y 4 segundos, mientras que el aragonés acabó 148º a 1:50.
| Puesto | Corredor | País | Diferencia |
| 24 | Orluis Aular | Venezuela | 0:00 |
| 49 | Iván Romeo | España | ,, |
| 64 | Jefferson Alveiro Cepeda | Ecuador | ,, |
| 73 | Lorenzo Milesi | Italia | ,, |
| 92 | Raúl García Pierna | España | ,, |
| 141 | Michel Hessmann | Alemania | 1:04 |
| 148 | Pablo Castrillo | España | 1:50 |
En la clasificación general, Aular ha perdido dos puestos y ha pasado de la tercera a la quinta posición. Todo lo contrario para Romeo, que escala del 54 al 34. Milesi es ahora 39º, Cepeda 44º y García Pierna 58º, todos ellos a 12 segundos del maillot amarillo. Hessmann sigue cayendo y está 117º a 3:35, mientras que Castrillo es 149º a 8 minutos 20.
| Puesto | Puesto etapa anterior | Cambio | Corredor | País | Bonificación | Diferencia |
| 5 | 3 | ▼2 | Orluis Aular | Venezuela | 4″ | 0:08 |
| 34 | 54 | ▲20 | Iván Romeo | España | | 0:12 |
| 39 | 41 | ▲2 | Lorenzo Milesi | Italia | | ,, |
| 44 | 56 | ▲12 | Jefferson Alveiro Cepeda | Ecuador | | ,, |
| 58 | 52 | ▼6 | Raúl García Pierna | España | | ,, |
| 117 | 106 | ▼11 | Michel Hessmann | Alemania | | 3:35 |
| 149 | 142 | ▼7 | Pablo Castrillo | España | | 8:20 |
Una crono por equipos decisiva
Quizás sea el día más importante de la carrera en lo que respecta a la clasificación general. Dado que el Tour de Francia cuenta con una contrarreloj por equipos en su etapa inaugural este año, no es de extrañar que la carrera francesa tenga la suya propia; solo que, en este caso, puede ser mucho más importante.
Dado que la carrera carece de etapas de alta montaña y que esta etapa se celebra antes de la primera de las jornadas verdaderamente montañosas, puede marcar diferencias clave en la clasificación general. El recorrido entre Cosne-Cours-sur-Loire y Pouilly-sur-Loire tiene una longitud de 23,5 kilómetros.
Pero, aparte de eso, es una contrarreloj por equipos que también cuenta con dos pequeñas subidas y un ligero descenso en los últimos kilómetros. Sin duda, no es una contrarreloj por equipos fácil de evaluar, ya que es fundamental ir lo más rápido posible en las subidas, pero los últimos kilómetros benefician a los equipos que llevan más corredores a la meta. 23 kilómetros son suficientes para crear diferencias de hasta un minuto entre los equipos punteros y los que minimizan las pérdidas.