Óscar Freire ganó la
Milán-San Remo en tres ocasiones: 2004, 2007 y 2010. Ya retirado y esprínter de pura cepa, sabe cómo se gana esta carrera en todos sus escenarios.
Por ese motivo, ha compartido su visión sobre cómo UAE Team Emirates XRG y
Tadej Pogacar deberían atacar la prueba para intentar llevarse la victoria.
“Pogacar es el mejor corredor del mundo. Cuando alguien como él se marca un objetivo, por supuesto que puede ganarlo. Pero Sanremo es diferente. No siempre premia al más fuerte”, argumentó Freire en declaraciones a
AS. “Depende mucho del viento. Si lo tienes en contra, es muy difícil abrir diferencias”.
La Cipressa, con 5,6 kilómetros al 4% de media, endurece algo más en su primera mitad, pero sigue siendo una subida en la que cuesta marcar diferencias. Pogacar lo intentó el año pasado con un ataque a bloque, aunque no logró distanciar a
Mathieu van der Poel. Freire sostiene, sin embargo, que no se trata de arrancar desde la base, sino de usar los recursos del UAE para un lanzamiento corto y explosivo.
“Todos hablan de ir a tope desde abajo en la Cipressa, pero quizá la clave es lo contrario. Empezar un poco más lento y luego acelerar. Ahí puedes romper el grupo. Si vas rápido desde el inicio, todos se limitan a seguir”, razona el cántabro.
La imprevisibilidad de la Milán-San Remo
El año pasado Tim Wellens y Jhonatan Narváez firmaron un lanzamiento casi perfecto, en ese escenario de batalla por la colocación a alta velocidad hacia la subida con muchos de los mejores del mundo. Será complicado repetirlo ahora, pero probablemente el plan será similar, solo que
con Isaac del Toro, Jan Christen y Brandon McNulty como principales bazas esta vez.
“Ya lo ha intentado de muchas maneras. Atacando en la Cipressa, en el Poggio, incluso en el descenso. Pero es muy difícil irse solo desde tan lejos. También necesitas el apoyo adecuado, y la colocación es crucial. Esfuerzos cortos para ganar posiciones, curva a curva, te cuestan más de lo que crees”.
“Van der Poel es increíblemente fuerte y quizá más rápido, pero puede tener un mal día. Pogacar casi nunca lo tiene. Por eso siempre tiene opciones”.
Tadej Pogacar, en la Milán-San Remo 2025.
La colocación hacia la Cipressa es igual de importante, y ahí Florian Vermeersch tendrá un papel clave. “Puedes perder Sanremo en cualquier momento. Hay caídas, nervios, luchas por la posición. Unos años llegas con sensaciones top y no sucede nada. Otras veces no te sientes perfecto y, de repente, estás en la final. No lo sabes de verdad hasta el final”.
Freire también alerta sobre el factor fatiga, clave dado que Pogacar, van der Poel, Pedersen y Ganna llegarán a Sanremo antes de afrontar los adoquines como máximos favoritos. “Recuerdo terminar y pensar que no estaba cansado. Luego, unos días después, estaba completamente vacío”, advierte el veterano. “Era el estrés. Lo notábamos todos, los que peleábamos por la victoria”.