El reloj corre. A pocos días de que
Omloop Het Nieuwsblad inaugure la temporada de Clásicas en Bélgica,
Mathieu van der Poel ha intensificado su preparación en España, con una exigente salida de cinco horas en la Costa Blanca mientras crece la especulación sobre si tomará la salida en Gante.
Según el registro subido a Strava por su compañero de entrenamiento Freddy Ovett, el neerlandés completó 157 kilómetros alrededor de Dénia, con casi 2.700 metros de desnivel acumulado en una sesión cercana a las cinco horas.
No fue un paseo de recuperación ni un simple despertador. Fue una carga de trabajo seria.
Que anticipe un debut inminente sigue sin confirmarse. Pero, desde luego, no sugiere a un corredor entrando con calma en la primavera.
Llega la semana de la decisión
Van der Poel ya había dejado claro que cualquier decisión sobre Omloop llegaría tarde. Tras su campaña de ciclocross, admitió que el Opening Weekend “estaba en un segundo plano”, pero insistió en que el veredicto final se tomaría en la semana de la carrera. Esa semana ya ha llegado.
Históricamente, Van der Poel no siempre ha abierto su temporada de ruta en Omloop. Sus primaveras suelen construirse con entradas medidas al bloque de pavé, con el pico de forma apuntando a Milano-Sanremo y a los Monumentos posteriores. Salir en Gante supondría, por tanto, un cambio de enfoque o el reflejo de que su preparación ha fluido sin contratiempos.
La magnitud del entrenamiento del lunes apunta a lo segundo.
Preparación, no confirmación
Entrenar en las montañas de la Costa Blanca no es nada inusual para Van der Poel. España ha sido durante años su base para los bloques invernales y de pretemporada, con ascensiones constantes y meteorología previsible. Lo que destaca es el momento.
Casi 2.700 metros de desnivel en una sola salida, a pocos días del Opening Weekend, señalan a un corredor que aún está construyendo intensidad, no afinando de manera prematura. Encaja con una progresión controlada más que con un regreso apresurado.
Lo crucial es que no hay confirmación oficial de su equipo sobre su presencia en Omloop. La decisión sigue pendiente, como el propio Van der Poel indicó.
Pero la carga sugiere que la preparación no es el factor limitante.
El contexto primaveral eleva la apuesta
Si Van der Poel se alinea en Omloop Het Nieuwsblad, las implicaciones van más allá de un simple estreno de temporada. Las Clásicas de primavera volverán a orbitar en gran medida alrededor de su rivalidad con Tadej Pogacar, con ambos dando forma a las últimas ediciones de Milano-Sanremo, el Tour de Flandes y París-Roubaix.
Una aparición temprana en Bélgica inyectaría intriga inmediata en el relato de la temporada. Aunque Pogacar no esté en Omloop, el tono de la campaña de Clásicas quedaría marcado.
Por ahora, eso sí, sigue siendo una incógnita.
Los kilómetros están hechos. El desnivel, en la saca. La decisión, como prometió, llega esta semana.
Y hasta que llegue esa confirmación, la única certeza es que Van der Poel se entrena como quien prepara algo importante.
Mathieu van der Poel, estrella del ciclismo mundial