Jonas Vingegaard está construyendo su candidatura al
Giro de Italia 2026 con una fórmula que muchos consideran anticuada, pero que para
Brian Holm representa la esencia más pura del ciclismo de grandes vueltas. El ex ciclista danés, hoy comentarista, encuentra en la manera de correr de su compatriota una conexión directa con las tácticas que dominaban el pelotón en los años 80.
El corredor del
Visma - Lease a Bike encara ya la segunda mitad de la carrera después de haber dejado una huella evidente en la montaña. A falta de la decisiva contrarreloj en la Toscana y con dos semanas todavía por delante, Vingegaard ha sido el gran dominador de las llegadas en alto más exigentes disputadas hasta ahora.
Aunque todavía se encuentra a 2:24 del líder, Afonso Eulálio, la sensación general es que el danés tiene en sus manos el control real de la clasificación general y que la lucha por la maglia rosa pasa inevitablemente por él.
Holm, que debutó en el Giro de Italia en 1987 y completó un total de diez grandes vueltas a lo largo de su carrera, considera que el planteamiento táctico de Vingegaard se aleja claramente de las tendencias actuales del ciclismo moderno.
Según el exprofesional, el líder de Visma apuesta por una gestión de esfuerzos mucho más conservadora y cerebral, priorizando siempre la eficiencia antes que el espectáculo o los ataques lejanos. Una filosofía que, en opinión de Holm, conecta directamente con la manera en que los aspirantes a las generales competían hace cuatro décadas.
“Corre como se hacía en los años 80”,
explicó Holm en Cyclingnews al analizar el rendimiento de Vingegaard durante esta primera parte del Giro. “Lleva la carrera desde atrás”.
El danés defendió además la postura de su compatriota frente a quienes cuestionan su escasa presencia en cabeza de pelotón durante las etapas menos decisivas. Para Holm, no existe ninguna necesidad de que Vingegaard desgaste energías innecesarias en el llano cuando su auténtico terreno está en la montaña.
El contraste con Pogacar y Evenepoel
En su comparación con otros grandes referentes del ciclismo actual, Holm señaló las diferencias evidentes entre Vingegaard y corredores como Tadej Pogacar o Remco Evenepoel. Mientras ambos acostumbran a endurecer la carrera desde muy lejos y buscan movimientos ofensivos incluso en terrenos llanos, el líder del Visma apuesta por un enfoque mucho más contenido.
“Pogacar y Evenepoel atacan en el llano, pero Jonas mantiene la calma”, resumió Holm. “Se trata de no dejarse llevar por la emoción”.
Esa capacidad para permanecer al margen del desgaste colectivo y reservar fuerzas para los momentos realmente determinantes es precisamente lo que el exdirector deportivo considera una de las mayores virtudes del doble ganador del Tour de Francia.
Jonas Vingegaard, estrella de Visma - Lease a Bike con la maglia azzurra del Giro.
Holm también destacó que muchos de los rivales de Vingegaard obligan a sus equipos a trabajar constantemente en cabeza de carrera y después se lanzan en ofensivas lejanas de hasta 50 kilómetros. Una estrategia que puede resultar espectacular, pero que no encaja con el modelo competitivo del danés.
“No hay ninguna razón para que él haga eso”, afirmó. “Corre con muchísima inteligencia y con mucha astucia”.
Un Giro planteado para ganar
Las declaraciones de Holm llegan en un momento clave de la carrera. Tras una primera semana en la que Vingegaard ya ha dejado señales de superioridad en la montaña, la contrarreloj aparece ahora como el escenario ideal para dar el golpe definitivo a la clasificación general y desbancar a Afonso Eulálio del liderato.
Más allá del tiempo que todavía le separa de la maglia rosa, el rendimiento del corredor del Visma-Lease a Bike transmite la sensación de que controla perfectamente los tiempos de la carrera. Sin ataques innecesarios ni exhibiciones permanentes, su Giro está siendo construido desde la paciencia y la eficiencia.