Pese a sumar dos victorias en 2025,
Guillaume Martin no hace un balance satisfactorio de su temporada. Lastrado por enfermedades y caídas, y sin poder dejar huella en las Grandes Vueltas, el escalador francés cerró el año frustrado. Ahora afronta 2026 con lo que describe como un espíritu de revancha.
Tras la presentación del
Groupama - FDJ United el viernes, el francés de 32 años anunció un cambio en su calendario. Iniciará 2026 en Australia, en el Santos Tour Down Under, a partir del 20 de enero de 2026. Será su debut en Oceanía, dentro de su plan de buscar nuevos retos esta temporada.
Un año nada sencillo para Martin
“Con 32 años no te dices que todo queda atrás. Aún quieres demostrar ciertas cosas. Creo que todavía tengo cosas que demostrar en el ciclismo. No voy a conformarme con los dos días en los que levanté los brazos”, señaló Martin en declaraciones recogidas por
Cyclism Actu.
La temporada 2025 fue especialmente dura para el francés, encadenando contratiempos físicos y actuaciones discretas. “Hubo bastantes momentos el año pasado en los que sentí que estaba rindiendo por debajo, que no estaba operativo, por distintas razones. Tuve tendinitis al inicio del año y una vértebra fracturada tras una caída en La Vuelta al final de la temporada”, explicó.
“Si juntas todos esos factores, cuando miro la temporada 2025 me digo que hubo un mes y medio en el que no estuve lastrado y pude expresar mi potencial al completo.”
Con 32 años y 12 en la élite WorldTour, Martin asume que está más cerca del final que del inicio de su carrera, aunque prefiere tratar el asunto con ironía. “Creo que estoy llegando a un momento de mi carrera en el que esas preguntas van a empezar a surgir”, comentó.
Martin firmó actuaciones sólidas en el Dauphiné el año pasado
La cuestión cobró más relevancia tras el reciente e inesperado anuncio de Simon Yates de retirarse a los 33 años. “No le conozco personalmente, ni las razones que le llevaron a retirarse, pero es cierto que el tema del cansancio mental y el desgaste puede darse en cualquier profesión, y en el ciclismo en particular”, añadió.
“Es un deporte cada vez más exigente físicamente y también psicológicamente, así que la clave es no caer en esa forma de burnout. Inevitablemente, yo también empiezo a pensarlo. Es sano proyectarse en lo que viene después”, concluyó.
2025 no fue del todo negativo para el escalador, que encadenó triunfos en la Classic Grand Besançon y el Tour del Jura, además de ser 10.º en un Criterium du Dauphiné muy disputado. También terminó sexto en el Tour de los Alpes Marítimos y en el Tour del Doubs. Este año planea disputar de nuevo el Tour y la Vuelta.