La deslumbrante victoria de
Tadej Pogacar en la
Milán-San Remo ha sido aclamada como una de las actuaciones más extraordinarias de su carrera. Pero no todos se han dejado llevar por la ola de admiración posterior.
Erwann Mentheour, exprofesional que admitió dopaje durante su carrera, ha pedido cautela ante semejante dominio y cuestiona si actuaciones de este nivel deben pasar sin escrutinio.
“En ciclismo, la admiración nunca debe imponerse al pensamiento crítico”,
escribió Mentheour en una extensa reflexión publicada tras la carrera. “Cuanto más extraordinaria parece una actuación, más preguntas debe suscitar. Sin insultar ni fantasear… solo preguntas.”
Esa perspectiva sitúa sus palabras en contraste con el tono de gran parte de la reacción poscarrera, donde
la exhibición de Pogacar fue descrita en toda Europa como histórica, espectacular e incluso sin precedentes.
“Lo que veo va muy por encima de lo que viví”
La inquietud de Mentheour no se centra en un único momento, sino en el patrón global de las actuaciones de Pogacar, con el esloveno volviendo a demostrar que puede moldear un Monumento de múltiples maneras.
Desde caerse antes de la Cipressa, hasta regresar a rueda, atacar sin descanso y aun así ganar el esprint en la Via Roma, Pogacar firmó una demostración que combinó resiliencia, fuerza y control táctico.
Para Mentheour, ese nivel de constancia y polivalencia es, precisamente, lo que despierta recelo. “Sinceramente, estoy estupefacto”, escribió. “Veo correr a Pogacar, ganar, encadenar resultados, dominar, recuperarse y volver a empezar, y no puedo aceptar el bonito relato que nos cuentan.”
Y añadió: “Un corredor que casi nunca flaquea, que atraviesa las temporadas con una regularidad implacable, que parece capaz de hacerlo todo, en todas partes, en todo momento, debería provocar algo más que el aplauso automático.”
El ex corredor de La Francaise des Jeux dejó claro que su reacción está moldeada por su propia experiencia en otra era del deporte. “Personalmente, no escondo mi incomodidad. Lo que estoy viendo va muy por encima de lo que he conocido, vivido y entendido del deporte de élite.”
Tadej Pogacar, ganador de la Milán-San Remo 2026
El pasado del ciclismo sigue marcando el presente
El argumento de Mentheour se enraíza en la historia del ciclismo y en la convicción de que los escándalos del pasado deben seguir informando cómo se miran las actuaciones actuales. “El ciclismo tiene un pasado demasiado sucio como para maravillarnos como niños”, escribió. “Este deporte ha mentido, ha hecho trampas, ha ocultado y ha destrozado reputaciones, cuerpos y generaciones enteras de ciclistas.”
En ese contexto, insiste en que cuestionar las actuaciones excepcionales no debería verse como algo polémico. “Preguntarse si una dominación tan total es verosímil no es escandaloso. Es el mínimo exigible.”
Sus comentarios contrastan de forma tajante con los elogios generalizados que siguieron al esperado triunfo de Pogacar en la Milán-San Remo, una victoria que por fin completó otra pieza que faltaba en su ya notable palmarés.
Y aunque muchos se han centrado en el brillo de la actuación, la intervención de Mentheour garantiza que una conversación más incómoda siga avanzando en paralelo.