El
escrutinio de
Tom Dumoulin sobre el
Giro de Italia 2026 de
Jonas Vingegaard continúa, y el ex compañero del líder del
Visma - Lease a Bike ahora cuestiona la elección de material del danés tras su
discreta contrarreloj de la etapa 10. Se esperaba de forma generalizada que Vingegaard arrebatara la Maglia Rosa a Afonso Eulalio en los 42 km de contrarreloj individual entre Viareggio y Massa.
En cambio, terminó 13º en la etapa, a tres minutos de Filippo Ganna, y
se mantuvo a 27 segundos de Eulalio en la general.Aun así, fue un día útil para la general de Vingegaard, que recuperó 1:57 respecto al líder portugués. Pero no fue la exhibición que muchos esperaban y, tras criticar ya la táctica del danés en la etapa 9, Dumoulin ha puesto ahora el foco en una decisión técnica de la crono.
Hablando en Kop over Kop, Dumoulin se centró en la decisión de Vingegaard de usar un plato de 68 dientes. Aún mayor que el 64 empleado por el ganador de la etapa, Ganna, y un detalle que llamó la atención del excampeón del mundo de contrarreloj.
Para Dumoulin, el problema no era solo el tamaño del plato. Era si el montaje tenía sentido en un día en que Vingegaard no parecía tener sus mejores piernas. “Si no tienes un buen día y no vas lo bastante rápido, acabas rodando o demasiado atrancado o demasiado suelto”, dijo Dumoulin. “No creo que Jonas necesitara esto.”
Esa reflexión afiló el debate sobre la etapa 10 del danés. Vingegaard no se hundió y sigue bien posicionado en el Giro, pero la crono debía ser el día para imponer su autoridad. En su lugar, cedió tiempo ante Thymen Arensman, Ben O’Connor y Derek Gee-West, mientras Eulalio aguantaba de rosa.
“Más resistencia mecánica de la que quieres”
La explicación de Dumoulin fue más allá de una simple crítica de material. Argumentó que un desarrollo tan grande puede dificultar encontrar la cadencia y la línea de cadena ideales, sobre todo si el ciclista no circula lo bastante rápido para que el montaje funcione a la perfección.
“Si tienes que cambiar, puedes saltarte fácilmente dos piñones y acabar rodando demasiado suelto o demasiado atrancado”, explicó Dumoulin. “Si intentas mover un desarrollo tan grande, la cadena queda en el lado izquierdo del cassette. La consecuencia es que tienes más resistencia mecánica de la que quieres. Lo ideal es que la cadena vaya lo más recta posible.”
Otra capa en el debate sobre Vingegaard
Los últimos comentarios de Dumoulin llegan después de que ya criticara la carrera de Vingegaard en la etapa 9, cuando el líder del Visma siguió a Felix Gall en la ascensión final antes de atacar tarde para ganar en Corno alle Scale.
Aquella crítica se centró en la negativa de Vingegaard a dar más relevos mientras Gall intentaba distanciar a otros rivales de la general. “Entonces pienso: eres el gran campeón de este Giro… Da al menos un relevo”, dijo Dumoulin. “No me pareció muy elegante. Ese relevo no le habría costado fuerzas para la tercera semana.”
En otra versión traducida de la misma crítica, Dumoulin también sostuvo que Vingegaard corre el riesgo de hacerse menos popular con ese tipo de planteamiento. “Sí creo que con esto se hace menos querido”, dijo Dumoulin. “Hay mucho respeto por tipos como Van der Poel y Pogacar porque corren con el corazón. En momentos así, sí pienso: Jonas, ¿por qué?”
Esta vez, la crítica fue más técnica que táctica, pero alimenta la misma cuestión de fondo sobre el Giro de Vingegaard. Ha ganado dos etapas, ha recortado tiempo a la mayoría de sus rivales y está a solo 27 segundos del rosa, pero su camino hacia la Maglia Rosa se examina con más lupa de lo esperado.
La etapa 10 reforzó esa idea. Vingegaard fue mejor que Eulalio, Gall y Jai Hindley, pero el segundo puesto de Arensman para Netcompany INEOS reordenó la lucha por el podio y evidenció que el danés no fue el más fuerte de la general en la jornada.
Jonas Vingegaard en acción durante la contrarreloj individual de la etapa 10 del Giro de Italia 2026
La rosa sigue al alcance
Para Vingegaard, la situación general dista de ser alarmante. La ventaja de Eulalio está ya por debajo del medio minuto y el Giro aún guarda varias etapas de alta montaña, terreno mucho más favorable para el líder del Visma.
Pero la contrarreloj fue una oportunidad perdida para tomar el control de la carrera antes de lo previsto. Los últimos comentarios de Dumoulin añaden otra incógnita a ese desenlace, no solo por qué Vingegaard no abrió más hueco, sino si su apuesta por un plato gigante fue la elección correcta de partida.
La Maglia Rosa sigue al alcance, pero tras la etapa 10 está claro que el camino de Vingegaard hacia ella se analiza más que nunca.