Jonas Vingegaard sufrió un desastre el año pasado en
París-Niza, pero esta vez tiene la carrera prácticamente sentenciada. En la etapa 4, el corredor del Team
Visma - Lease a Bike brilló en los abanicos, evitó las caídas, acertó con la ropa y escaló mejor que nadie para vestirse de amarillo tras el abandono de Juan Ayuso por caída.
“Esperábamos un día loco, pero no tanto. Teníamos un plan, queríamos atacar en la penúltima subida, pero fue a cuchillo desde el inicio”, dijo Vingegaard en meta. “Ni siquiera hubo tiempo para quitarse ropa. Quizá puedas llamarme un creador de tendencia, con mis pantalones largos. Simplemente no tuve tiempo de quitármelos”.
Con los tirantes del culote sobre los hombros por fuera del maillot de Visma,
Vingegaard ilustró lo durísimas que fueron las condiciones este miércoles en la carrera francesa. Las temperaturas fueron muy bajas y la lluvia, constante durante toda la jornada, endureció aún más el día. Con viento muy fuerte y abanicos desde el kilómetro 0, los cortes previstos se formaron en cuestión de minutos.
“El viento entraba de costado desde la salida. Algunos corredores se quedaron atrás. Más tarde, muchos se enfriaron. Yo no me helé porque llevaba mucha ropa. Puede que por eso no pudiera quitármela toda. Pero sí, la lluvia también habrá tenido un impacto importante en la carrera”.
El nuevo maillot amarillo
La carrera saltó por los aires desde el inicio, con Visma muy atento, pero con Vingegaard acompañado solo por un corredor: Edoardo Affini. “Me sentí bien. Pero fue un día durísimo. Edoardo [Affini] estuvo conmigo todo el día; hizo un trabajo fantástico. Desde la salida fue un caos… Estoy feliz de estar aquí y de haber ganado la etapa”.
Aunque el italiano no entró en el corte decisivo, Vingegaard sí lo hizo, a rueda del tren de cinco hombres de BORA que voló por la llanura antes de que empezara la montaña. Era el escenario ideal: por terreno y situación, BORA no atacaría al danés, sino que marcaría el ritmo para Daniel Martínez durante la última hora de carrera.
Vingegaard aprovechó al máximo el contexto, con BORA abriendo hueco frente a sus rivales directos por detrás, mientras Juan Ayuso abandonaba y Oscar Onley encadenaba infortunios. Al danés
solo le hicieron falta sus piernas de escalador para marcar la diferencia. De forma provisional, tiene la general en el bolsillo… Pero necesitará esquivar la mala suerte en los próximos días.
“Sin duda. El año pasado tuve que abandonar. Me caí llevando el maillot de líder. Volver ahora y ganar una etapa —mi primer triunfo individual en París-Niza— y empezar la temporada así es fantástico”.
Jonas Vingegaard, ganador de la 4ª etapa de la París-Niza 2026