El
Movistar Team abre este fin de semana su calendario de clásicas de primavera en el tradicional Opening Weekend belga, compuesto por la
Omloop Het Nieuwsblad (sábado 28 de enero) y la
Kuurne-Bruselas-Kuurne (domingo 1 de febrero). La formación telefónica presenta un bloque equilibrado, con corredores capaces de desenvolverse en el terreno quebrado y adoquinado que caracteriza estas pruebas.
La escuadra azul contará con
Roger Adrià,
Orluis Aular,
Jon Barrenetxea, Carlos Canal, Iván García Cortina, Filip Maciejuk y Manlio Moro. Un siete diseñado para competir en escenarios distintos durante el fin de semana: dureza selectiva el sábado y una posible resolución al esprint el domingo. La combinación de experiencia y juventud permitirá al equipo buscar protagonismo desde los primeros compases de la campaña belga.
De cara a la
Omloop, se espera que corredores como Adrià, Barrenetxea o García Cortina puedan rendir a buen nivel en un trazado que combina muros y sectores de pavé. Son ciclistas con capacidad para filtrarse en movimientos peligrosos o resistir en grupos reducidos cuando la carrera se fracture en la segunda mitad. La solidez en cotas cortas y explosivas será clave para mantenerse en la pelea en el momento decisivo.
Para la
Kuurne-Bruselas-Kuurne, el planteamiento podría variar. Si la carrera desemboca en un grupo numeroso en Kuurne, Aular aparece como la baza más clara para intentar meterse en la posible volata final. El venezolano cuenta con velocidad y buena colocación, dos aspectos fundamentales en una llegada llana con recta adoquinada, donde la posición antes del último kilómetro puede marcar la diferencia.
Movistar Team Omloop y Kuurne
| Ciclista | Nacionalidad |
| Roger Adrià | España |
| Orluis Aular | Venezuela |
| Jon Barrenetxea | España |
| Carlos Canal | España |
| Iván García Cortina | España |
| Filip Maciejuk | Polonia |
| Manlio Moro | Italia |
Análisis de las carreras
La Omloop Het Nieuwsblad presenta 208 kilómetros en el menú de la primera gran clásica adoquinada del año. Aunque no alcanza la dureza de los grandes retos de abril, supone una jornada exigente y un banco de pruebas ideal de cara a los monumentos. La primera mitad del recorrido debería ser relativamente tranquila, con pocos tramos de pavé y muros, pero el guion cambia de manera notable una vez superado el ecuador.
Jon Barrenetxea, en la Clásica Jaén Paraíso Interior 2026 con Movistar Team.
En la segunda parte se concentran las principales dificultades, encadenando cotas y sectores adoquinados que seleccionan el pelotón y obligan a un esfuerzo constante. La colocación antes de cada tramo resulta determinante, y los movimientos ofensivos suelen aparecer en los últimos muros, donde se define el grupo que se jugará la victoria.
La Kuurne-Bruselas-Kuurne arranca con un perfil más suave en los alrededores de Kortrijk antes de adentrarse en la zona más exigente del recorrido. A partir del primer tercio comienzan a aparecer cotas como el Tiegemberg (1,4 km al 3,6%), el Volkegemberg (1 km al 3,9%) o el Lepelstraat, que preparan el terreno antes de encadenar sectores más determinantes como Berg Ten Houte (1 km al 5,2%) y la Bossenaarsstraat (1,3 km al 5,2%).
La parte central concentra la mayor dificultad, con ascensiones como el Mont Saint-Laurent (1,3 km al 7,0%) y el Le Bourliquet (1,3 km al 6,2%), capaces de provocar cortes si el ritmo es elevado. También aparecen la Côte du Trieu (Knokteberg), el Kluisberg-Mont de l’Enclus (1,1 km al 5,9%) y varios repechos acumulativos. Tras superar esta fase, el recorrido se vuelve más favorable hasta Kuurne, donde el circuito urbano completamente llano y la recta final adoquinada sitúan la colocación como elemento técnico clave.