Los Lotto-Intermarché llegaron al
Giro de Italia con varios corredores enfermos. Arnaud de Lie y Milan Menten se vieron obligados a abandonar a las primeras de cambio después de no encontrar su mejor forma.
El equipo ha quedado reducido a cinco ciclistas y en etapa con subida a Corno alle Scale,
Toon Aerts buscó su resultado. Sin embargo, le ordenaron no colaborar en la fuga del día, lo que le costó múltiples insultos sin aportar ningún beneficio al equipo.
“En realidad fue un día bastante agradable. Mi objetivo en este Giro era probarme en la montaña”, explicó Aerts, debutante en Grandes Vueltas a los 32 años, en la entrevista posterior.
El especialista en ciclocross disputa su primera temporada completa en el World Tour y en primavera dejó actuaciones sólidas que le dieron resultados prometedores. El terreno quebrado y explosivo es donde mejor rinde; terminó en el Top40 tanto del Tour de Flandes como de París-Roubaix en su estreno a principios de primavera.
Fue convocado para la ronda translapina con cierta libertad, para ganar experiencia y probarse en un nuevo escenario. Ha estado más bien discreto en carrera, pero este domingo, vio la oportunidad y saltó tras el ataque de
Giulio Ciccone y Diego Ulissi, que enlazaban con la escapada del día.
Tácticas desconcertantes de Lotto-Intermarché
No obstante, acto seguido recibió órdenes de no relevar. “Pude saltar con Ciccone cuando atacó, pero después no podía pasar al relevo porque hoy corríamos al 100% para Lennert van Eetvelt. Pude ir a rueda tranquilo en el grupo”.
Incluso después de que Lennert van Eetvelt mostrara buena forma al inicio del Giro,
el director deportivo Kurt van de Wouwer aseguró que el equipo no le cargaría con la general: “Mantenemos nuestra postura: la general no es una ambición para nosotros”, dijo con claridad. Sin embargo, las decisiones en la etapa 9 contradicen esas palabras, mientras la situación del equipo no ha mejorado en absoluto.
El belga empezó el día en la 20.ª posición y terminó 13.º en la etapa, mientras a Aerts le ordenaban no trabajar por su líder, que no figuraba entre los favoritos del día y, sobre el papel, tampoco iba a mantenerse en la pelea por la general, ya que el propio equipo dejó claro que priorizaba una victoria de etapa.
Las opciones de Aerts de ganar en una cima de 1.ª categoría eran prácticamente nulas; más aún a rueda de un corredor como Giulio Ciccone, que ya ha vestido el liderato esta semana. Aerts acabó sin relevar durante el largo tramo que compartió con sus compañeros de grupo, a menudo cortando el ritmo y creándose enemigos entre ciclistas con los que no tenía motivo previo de fricción.
Improperios a Toon Aerts durante la fuga
“Me insultaron bastante. ¿Cómo lo llevo? No hablo italiano, así que no entiendo lo que dicen”, cuenta. Lotto-Intermarché no obtuvo ningún rédito de la presencia de Aerts en la escapada y tampoco marcó diferencia en la carrera de Lennert van Eetvelt, que sigue persiguiendo un puesto menor en la general que, en última instancia, choca con sus propias opciones de ganar una etapa.
El equipo belga avanza por el Giro con ambiciones cruzadas, a la espera de una segunda mitad de carrera más provechosa.
“Esperemos que no me lo tengan en cuenta. Tienen que entender que nosotros también corremos con táctica y que no soy escalador, así que habría tenido que descolgarme igualmente. El plan era aguantar lo máximo posible y luego apoyar a Lennert”. Aerts terminó la etapa en el puesto 52, a más de 7 minutos de Jonas Vingegaard.