Mathieu van der Poel tiene muy claro cuál es uno de sus grandes objetivos en la recta final del
Tour de Francia 2026. Tras pasar prácticamente de puntillas por la contrarreloj de la etapa 16, el neerlandés del Alpecin-Deceuninck aseguró que todo el equipo reservó fuerzas pensando en la jornada con final en Voiron, un recorrido que considera ideal tanto para él como para Jasper Philipsen.
Después de completar una sólida actuación contra el reloj en la pasada Vuelta a Suiza, muchos esperaban que Van der Poel volviera a pelear por un gran resultado en la crono francesa. Sin embargo, el campeón del mundo explicó que esa nunca fue la intención.
Van der Poel reveló en
In de Leiderstrui que el plan del equipo cambió desde el primer momento al analizar el recorrido de la contrarreloj.
«Sinceramente, decidimos muy rápido no arriesgarlo todo. Todo el mundo vio que era una contrarreloj muy dura. Era muy bonita y normalmente un recorrido así me vendría bien, pero en el equipo decidimos centrarnos en mañana».
Ese "mañana" era la etapa 17, una jornada quebrada con un inicio muy exigente y un final explosivo en Voiron que encaja perfectamente con las características del neerlandés.
«Sin duda vemos oportunidades. Tanto para mí como para Jasper, aunque dependerá de cómo se desarrolle la carrera».
Van der Poel recordó que se trata de una de las últimas opciones reales para sumar una victoria antes de la llegada a París. «Es la última gran oportunidad antes de París y queremos aprovecharla al máximo».
Mathieu van der Poel, estrella de Alpecin-Premier Tech.
Van der Poel: «Será una etapa muy complicada»
El líder del Alpecin-Deceuninck espera una batalla desde el banderazo de salida. «Será muy complicada, pero no solo para nosotros. Creo que es la última oportunidad para muchos corredores que buscan una escapada».
Según explicó, los primeros kilómetros pueden marcar completamente el desarrollo de la jornada. «Los primeros 50 o 60 kilómetros son muy duros. Después el recorrido se suaviza bastante. Todo dependerá de cómo se desarrolle la carrera».
A pesar del desgaste acumulado tras más de dos semanas de competición, Van der Poel aseguró que sigue encontrándose en un gran momento físico. «Creo que he hecho un buen Tour. Espero mantener este nivel hasta el domingo y luego veremos qué pasa».
El neerlandés considera que ha gestionado mucho mejor sus esfuerzos que en otras ediciones de la Grande Boucle.
«En retrospectiva, he distribuido muy bien mi energía. En las etapas donde no tenía objetivos simplemente intentaba llegar con el grupo principal».
Esa estrategia le ha permitido llegar más fresco a las jornadas decisivas. «Probablemente he conservado más energía que otros años y estoy satisfecho con cómo ha salido todo».
El maillot verde no cambia los planes
Aunque Jasper Philipsen continúa peleando por la clasificación por puntos, Van der Poel reconoce que las opciones del equipo se han reducido considerablemente. «Sin la mala suerte de Pedersen sería una historia muy difícil».
Eso sí, asegura que seguirán peleando hasta el final. «No creo que esa posibilidad siga siendo muy real, pero siempre hay que seguir luchando».
Van der Poel también habló del nuevo recorrido de la última etapa del Tour, que incluirá el paso por Montmartre antes de la llegada a los Campos Elíseos.
Aunque el trazado podría favorecer sus características, el neerlandés admite tener sentimientos encontrados. «Por un lado es una oportunidad para mí, pero por otro quizá vaya en contra de mis propios intereses».
El campeón del mundo lamenta especialmente que los velocistas pierdan su tradicional oportunidad de brillar en París. «Me parece una pena que no haya un sprint clásico en los Campos Elíseos. Siempre he pensado que era una buena recompensa para los sprinters después de superar todas las montañas del Tour».
Con la etapa de Voiron marcada en rojo y el novedoso final de Montmartre todavía por llegar, Van der Poel afronta la última semana convencido de que aún tiene opciones de cerrar el Tour con una victoria más.