Tom Pidcock está cada vez más cerca de completar el mejor
Tour de Francia de su carrera. El británico del Pinarello-Q36.5 aprovechó la contrarreloj de la etapa 16 para consolidarse entre los diez primeros de la clasificación general y mantener intacto otro de sus grandes objetivos: conquistar una victoria de etapa antes de llegar a París.
El corredor de 26 años finalizó la crono a 2:07 de Remco Evenepoel, un resultado que le permitió ascender hasta la octava posición de la clasificación general tras la caída de Florian Lipowitz.
A falta de solo cinco etapas para el final del Tour, Pidcock dispone de una renta de 9:52 sobre Jordan Jegat, noveno clasificado, por lo que ve muy cerca la posibilidad de terminar por primera vez entre los diez mejores de la Grande Boucle.
El británico, sin embargo, evita lanzar las campanas al vuelo como dejó claro
en sus declaraciones post etapa. «Salvo imprevistos graves, un puesto entre los diez primeros es razonable. Creo que estoy lo suficientemente retrasado como para intentar meterme en algunas escapadas».
Para el corredor del Q36.5, combinar ambas metas sería el escenario ideal. «Un top-10 sería fantástico para mí y para el equipo, pero, obviamente, también quiero intentar ganar una etapa».
Pidcock: «Puede que haya sido mi mejor contrarreloj»
Aunque nunca ha destacado especialmente contra el reloj, Pidcock sorprendió con una actuación muy sólida en la única contrarreloj individual del Tour.
El británico rodó a una velocidad media de 45,464 km/h y firmó una de las mejores cronos de su trayectoria profesional.
«No sé cómo terminé ahí, pero sé que en la cima de la subida marqué el mejor tiempo de todos los que habían pasado antes».
Pidcock reconoció que perdió parte del tiempo en el descenso, donde optó por no asumir riesgos. «No sé si luego me vacié. Además bajé despacio. Era un descenso realmente aterrador con esos muros».
Pese a ello, terminó muy satisfecho con su rendimiento. «Puede que haya sido la mejor contrarreloj que he hecho nunca».
Tom Pidcock, en la contrarreloj del Tour de Francia.
Pidcock todavía sueña con una victoria de etapa
Con la clasificación general prácticamente encarrilada, el campeón olímpico de mountain bike seguirá buscando una oportunidad para levantar los brazos antes de que termine el Tour.
Pidcock reconoce que en las grandes llegadas en alto todavía le cuesta seguir el ritmo de los mejores escaladores.
«No tengo el nivel que tenía en la Vuelta del año pasado. En estas llegadas siempre termino perdiendo un par de minutos».
Por ello, considera que las escapadas representan su mejor oportunidad para lograr una victoria. «Una fuga es una buena forma de adelantar. Creo que cada día me encuentro más fuerte».
El británico también explicó que, pese al enorme desgaste acumulado durante las dos primeras semanas, continúa encontrando muy buenas sensaciones sobre la bicicleta.
Después de pasar tres días consecutivos en escapadas, el descanso le permitió recuperar completamente. «Probablemente fue el día de descanso más fácil que he tenido nunca».
Incluso aseguró que durante la contrarreloj se encontró a un nivel físico muy alto. «Mientras iba rodando me sentía fortísimo. Si la subida hubiera durado veinte minutos, probablemente habría hecho mi mejor registro de potencia durante veinte minutos sobre una bicicleta de contrarreloj».
Con el top-10 prácticamente asegurado y varias etapas de montaña todavía por delante, Pidcock afronta la recta final del Tour decidido a seguir siendo protagonista. El británico quiere completar la mejor Grande Boucle de su carrera con un triunfo parcial que redondee un rendimiento muy sólido en su estreno con el Q36.5 Pro Cycling Team.