La
Lieja-Bastoña-Lieja 2026 vuelve a presentar un recorrido marcado por sus míticas cotas, auténticos jueces de la carrera. Con casi 260 km de exigencia, la selección no depende solo de la fuerza, sino también de la resistencia, colocación y capacidad de gestionar esfuerzos en un terreno constantemente quebrado. Para
Tadej Pogacar, Paul Seixas y compañía, el desafío será grande.
El primer punto clave aparece tras superar Aywaille (km 22,1), donde el terreno deja de ser cómodo y empieza a tensarse progresivamente. Aunque no es decisivo, este tramo marca el inicio del desgaste real en el pelotón.
La carrera entra en una fase más seria con la Côte de Saint-Roch (km 83,7), una primera subida exigente antes de alcanzar Bastoña. Aquí comienzan a aparecer las primeras diferencias y se incrementa la selección natural del grupo.
Sin embargo, el verdadero punto de inflexión llega tras el paso por Bastoña. El encadenado entre el Col de Haussire (km 132,4) y la Baraque de Fraiture (km 146,3) endurece notablemente la carrera, con la altitud y el viento como factores determinantes.
La prueba entra en otra dimensión con la secuencia de la Côte de Wanne (km 171,2), la Côte de Stockeu (km 177,7) —con rampas explosivas— y la Côte de la Haute-Levée (km 181,9). Este encadenado suele romper definitivamente el pelotón, dejando únicamente a los corredores más fuertes en cabeza.
Tras el paso por el Col du Rosier (km 196,2), el desgaste acumulado se hace evidente y la carrera entra en su fase decisiva.
En la última hora, el protagonismo absoluto lo asume la
Côte de La Redoute (km 225,5). Considerada el punto clave de la carrera, aquí suelen arrancar los grandes favoritos. Su dureza y el ritmo impuesto la convierten en el lugar donde muchos corredores pierden sus opciones.
Después de superar la Côte des Forges (km 236,2), el desenlace se juega en la Roche-aux-Faucons (km 246,1), último gran filtro antes de regresar a Lieja. Este punto suele ser escenario de ataques definitivos, tanto en solitario como en pequeños grupos.
Tras coronar la última cota, los supervivientes afrontan un tramo final más favorable hasta meta, donde se decide una de las victorias más prestigiosas del calendario.
Cotas clave de la Lieja-Bastoña-Lieja 2026
| Km | Cota | Tipo |
| 83,7 | Côte de Saint-Roch | Inicio selección |
| 132,4 | Col de Haussire | Dureza acumulada |
| 146,3 | Baraque de Fraiture | Altitud / desgaste |
| 171,2 | Côte de Wanne | Encadenado decisivo |
| 177,7 | Côte de Stockeu | Rampas explosivas |
| 181,9 | Côte de la Haute-Levée | Selección |
| 196,2 | Col du Rosier | Transición clave |
| 225,5 | Côte de La Redoute | Punto crítico |
| 236,2 | Côte des Forges | Desgaste final |
| 246,1 | Roche-aux-Faucons | Ataques definitivos |
Horarios del recorrido (media 41 km/h)
La jornada arrancará en Lieja a las 09:55 (hora estimada), con un desarrollo progresivo hasta el primer gran punto de control en Aywaille (10:32).
El paso por Bastoña está previsto en torno a las 12:21, marcando el inicio de la segunda mitad de carrera, mucho más exigente. A partir de ahí, la sucesión de cotas endurece el ritmo hasta alcanzar la Côte de La Redoute alrededor de las 15:30.
En el tramo decisivo, la Roche-aux-Faucons se sitúa sobre las 16:00, antes de los últimos kilómetros hacia meta. Finalmente, la llegada a Lieja está prevista en torno a las 16:20.
| Punto del recorrido | Km | Hora (CET) |
| Lieja (salida - Quai des Ardennes) | 0 | 09:55 |
| Aywaille | 22,1 | 10:32 |
| Baraque de Fraiture (1ª) | 67,1 | 11:38 |
| Côte de Saint-Roch | 83,7 | 12:02 |
| Bastoña | 96,6 | 12:21 |
| Col de Haussire | 132,4 | 13:14 |
| Baraque de Fraiture (2ª) | 146,3 | 13:34 |
| Côte de Wanne | 171,2 | 14:10 |
| Côte de Stockeu | 177,7 | 14:20 |
| Côte de la Haute-Levée | 181,9 | 14:26 |
| Col du Rosier | 196,2 | 14:47 |
| Col du Maquisard | 208,7 | 15:05 |
| Côte de Desnié | 212,8 | 15:11 |
| Côte de La Redoute | 225,5 | 15:30 |
| Côte des Forges | 236,2 | 15:46 |
| Roche-aux-Faucons | 246,1 | 16:00 |
| Lieja (llegada) | 259,5 | 16:20 |
El perfil de 2026 no deja lugar a dudas: no es terreno para velocistas puros ni para escaladores aislados. Es una clásica diseñada para corredores completos, capaces de resistir casi seis horas de esfuerzo y aún así tener la explosividad necesaria para decidir en las últimas cotas.
La Lieja-Bastoña-Lieja vuelve a ser, en esencia, lo que siempre ha sido: una carrera que no se corre, se sobrevive.
Tadej Pogacar, estrella del ciclismo mundial