La presente edición de
París-Niza está repleta de etapas con potencial para dinamitar la carrera, como vimos el miércoles. Pero si se preguntara a los organizadores antes del inicio, probablemente señalarían la penúltima jornada con final en alto en la estación de esquí de Auron como un punto clave para la general.
Sin embargo, por segundo año consecutivo,
esa etapa corre peligro de sufrir ajustes de última hora. La llegada a Auron ya se acortó el año pasado por condiciones meteorológicas adversas. Entonces, el final en alto en Auron se mantuvo sin cambios, con Michael Storer como ganador de etapa. No obstante, la primera mitad del recorrido se recortó de forma notable.
Esta semana planea la misma amenaza sobre los organizadores, con previsiones que anuncian temperaturas de hasta -2°C en Auron y fuertes nevadas.
Casi parece una maldición de esta estación. Auron ya estaba prevista como llegada en 2024, pero la etapa tuvo que rediseñarse por completo debido al mal tiempo y terminó en La Madone d'Utelle. Entonces, Aleksandr Vlasov se impuso con un valiente ataque mientras la ascensión quedaba oculta por una densa niebla.
Los corredores están preparados
El pelotón parece mentalizado para una posible modificación del trazado. Antes de la contrarreloj por equipos de la etapa 3, Juan Ayuso subrayó la importancia de la jornada, con el contexto de que las etapas del fin de semana podrían verse condicionadas por la meteorología.
“Además, ahora estamos viendo que quizá en Niza hay muy mal tiempo, así que veremos qué podemos y qué no podemos correr”, dijo Ayuso a
CyclingProNet antes de la etapa 2. “Así que creo que mañana [etapa 3], no sé qué porcentaje, pero pienso que más del 70% de la clasificación general puede quedar decidida mañana [etapa 3].”
Por entonces, aún no sabía que lo que sucediera en la etapa 7 tendría poca relevancia para él, ya que el español abandonó París-Niza tras una dura caída en la etapa 4.
Juan Ayuso se vio obligado a abandonar la París-Niza en plena etapa 4