“No vamos a regalar nada”: Jasper Philipsen advierte a Tadej Pogacar, no le regalarán la victoria en París-Roubaix

Ciclismo
por Javier Rampe
jueves, 09 abril 2026 en 20:00
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Jasper Philipsen llega a Paris-Roubaix 2026 con confianza, un rol claro dentro de Alpecin-Premier Tech y con un mensaje nítido para el hombre que domina la primavera.
Tadej Pogacar puede presentarse como el gran nombre tras sus victorias en Milán-San Remo y el Tour de Flandes, pero en el seno de Alpecin-Premier Tech no hay sensación de inevitabilidad sobre el desenlace del domingo. “Por supuesto, es un candidato mayoritario a la victoria, pero desde luego no estamos sin opciones”, dice Philipsen antes de la carrera en declaraciones recogidas por HLN. “Vamos a Roubaix con confianza y con la idea de explotar nuestras fortalezas. No vamos a regalar nada.”

Una dinámica distinta a Flandes

El reparto de fuerzas fue claro en Flandes, donde Pogacar se marchó en los muros y dejó sin respuesta incluso a Mathieu van der Poel. Paris-Roubaix, sin embargo, plantea un reto de otra naturaleza.
Llana, expuesta y con más de 50 kilómetros de pavé, es una carrera donde el trabajo de equipo y la colocación pesan tanto como la fuerza bruta. En ese giro es donde Philipsen ve la oportunidad. Con Van der Poel a su lado, Alpecin llega no solo con un favorito, sino con variantes.

“Podemos reforzarnos mutuamente”

El papel de Philipsen en esa dinámica está bien definido, pero no es restrictivo. “Podemos reforzarnos mutuamente y aportar calma. No es garantía de éxito. Yo, sobre todo, tengo que ver hasta dónde puedo llegar, y ojalá me sitúe en una posición donde pueda marcar diferencias.”
Ese equilibrio entre ambición individual y responsabilidad de equipo ya ha demostrado ser eficaz. Philipsen fue segundo en Paris-Roubaix en 2023 y 2024, en ambas ocasiones cerrando un doblete para Alpecin tras Mathieu van der Poel.
Su sprint sigue siendo un arma mayor si la carrera se reagrupa al final, mientras su presencia permite a Van der Poel correr más agresivo antes. En una prueba de escenarios cambiantes, esa flexibilidad es clave.
Jasper Philipsen
Philipsen ha sido dos veces segundo en Roubaix

Relajado, pero no pasivo

Philipsen también llega en una situación distinta respecto a temporadas anteriores. “Tengo muchas ganas. Roubaix es una de las carreras más bonitas del año. Es una prueba a la que siempre me gusta volver”, afirma. “Con una victoria en mi palmarés, también encaro la carrera más relajado. No es un ‘último cartucho’ para mí como sí lo es para otros.”
Esa sensación de libertad puede ser importante en un terreno donde la paciencia y las decisiones pesan tanto como la fuerza física.

Sin garantías en el pavé

Por mucho que se hable de favoritos, Paris-Roubaix rara vez sigue el guion. Averías, colocación y pura imprevisibilidad siguen siendo factores decisivos, y hasta el más fuerte puede ver cómo se esfuman sus opciones en un momento.
Philipsen no se hace ilusiones sobre la dificultad, pero tampoco está dispuesto a ceder nada de antemano. Pogacar puede estar marcando el estándar esta primavera, pero Roubaix tiene sus propias reglas.
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