Isaac del Toro volvió a demostrar en el
Tour de Francia que es una de las grandes sensaciones del ciclismo mundial. Su victoria en la segunda etapa no solo desató la euforia en México, sino que también provocó la admiración de algunas de las voces más influyentes de este deporte.
En el último episodio de The Move,
Lance Armstrong, George Hincapie y Bradley Wiggins dedicaron buena parte de su análisis al corredor de UAE Team Emirates-XRG, al que consideran una pieza capaz de cambiar por completo el desarrollo de la carrera.
El elogio más contundente llegó de Lance Armstrong, que no dudó en situar al mexicano en la élite absoluta del pelotón.
"Creo que es el segundo mejor ciclista del mundo", afirmó durante el programa, antes de explicar
el enorme valor táctico que representa para UAE. "Si quieren jugar con los otros equipos, un corredor como Isaac del Toro... si le dejan marcharse, no podrán atraparlo".
Una afirmación que resume el enorme respeto que inspira Del Toro entre antiguos campeones del Tour. Para Armstrong, el joven mexicano no solo destaca por sus piernas, sino por convertirse en una amenaza permanente para cualquier rival que decida concederle unos metros de ventaja.
Una exhibición más allá de la victoria
Más allá del triunfo, el análisis del programa se centró en la forma en la que Del Toro dominó el desenlace de la etapa. Armstrong llegó incluso a preguntarse si habían presenciado una de las mejores actuaciones individuales que recuerda sin necesidad de analizar únicamente el resultado.
"¿Ha habido alguna actuación sin victoria más impresionante?", se preguntó inicialmente durante el debate, antes de corregirse al recordar que finalmente el mexicano sí acabó levantando los brazos.
Pogacar y Del Toro, abrazándose tras el triunfo del mexicano en el Tour
Bradley Wiggins compartió esa visión y destacó que Del Toro fue el auténtico director de la exhibición táctica protagonizada por UAE Team Emirates-XRG. Según explicó el británico, toda la resolución de la etapa giró alrededor del mexicano y de la confianza absoluta que
Tadej Pogacar depositó en él.
Los tres coincidieron en que la imagen de Pogacar haciendo gestos a Del Toro antes del desenlace fue uno de los momentos más llamativos del Tour hasta ahora. Para Armstrong, el esloveno estaba gestionando dos objetivos simultáneamente: mantener controlados a Jonas Vingegaard y Remco Evenepoel mientras se aseguraba de que su compañero pudiera conquistar la etapa.
El estadounidense describió la escena como una demostración de inteligencia táctica pocas veces vista, con Pogacar vigilando continuamente que Del Toro conservara la ventaja mientras mantenía a raya a sus grandes rivales en la clasificación general.
Un día complicado antes del triunfo
El programa también recordó que la victoria estuvo cerca de no producirse. Del Toro sufrió problemas mecánicos a menos de una hora para la meta y tuvo que detenerse para cambiar de bicicleta.
Los analistas explicaron que el mexicano incluso llegó a circular en dirección contraria durante unos metros para alcanzar el coche del equipo y conseguir el material adecuado, una situación absolutamente excepcional en pleno Tour de Francia.
Bradley Wiggins explicó que las bicicletas de repuesto nunca transmiten exactamente las mismas sensaciones que la principal, incluso cuando las medidas son idénticas. El británico recordó experiencias personales para ilustrar la importancia que tiene recuperar cuanto antes la bicicleta habitual.
Armstrong también apuntó que Del Toro utiliza una configuración diferente a la de la mayoría de sus compañeros de UAE, lo que habría complicado todavía más toda la operación.
Pese a ese contratiempo, el mexicano consiguió regresar al pelotón y todavía tuvo fuerzas para convertirse en el gran protagonista del final de etapa.
La conexión con Pogacar
Uno de los aspectos que más llamó la atención del equipo de The Move fue la relación entre Pogacar y Del Toro.
Armstrong destacó el abrazo que ambos protagonizaron tras cruzar la línea de meta, una imagen que interpretó como la confirmación del excelente ambiente que existe dentro de UAE Team Emirates-XRG.
Según explicó, Pogacar llegó incluso a animar continuamente a su compañero durante los últimos metros mientras controlaba la posición de Vingegaard y Evenepoel.
Para el estadounidense, esa capacidad para sacrificar una victoria propia en favor de un compañero envía un mensaje muy potente tanto al resto del pelotón como al propio equipo.
George Hincapie añadió que gestos como ese elevan la moral colectiva y fortalecen todavía más a una escuadra que ya parece la referencia del Tour.
El gran factor diferencial del Tour
Durante el debate sobre los favoritos a la clasificación general apareció repetidamente el nombre de Isaac del Toro.
Aunque todos consideran que Pogacar continúa siendo el principal candidato al maillot amarillo, Armstrong insistió en que el mexicano puede convertirse en el elemento que desequilibre completamente la carrera.
Su argumento es sencillo: mientras otros equipos únicamente disponen de un líder claro, UAE cuenta con un corredor capaz de obligar a los rivales a tomar decisiones muy complicadas.
Si Del Toro ataca, los adversarios deberán decidir si perseguirle o reservar fuerzas para responder posteriormente a Pogacar. Esa situación puede terminar rompiendo cualquier estrategia diseñada por Visma-Lease a Bike o Soudal Quick-Step.
Isaac del Toro, estrella del ciclismo mundial
Wiggins también cree que seguirá creciendo
Bradley Wiggins se mostró igualmente impresionado con el rendimiento del mexicano y cree que todavía puede ofrecer una versión mejor durante la alta montaña.
En la conversación surgió el debate sobre si un ciclista de solo 21 años puede mantener ese nivel durante tres semanas de competición. Sin embargo, tanto Wiggins como Hincapie coincidieron en que Del Toro aún tiene margen de crecimiento conforme avance la carrera.
George Hincapie incluso defendió que el mexicano podría mejorar especialmente durante las etapas alpinas, una opinión que fue respaldada por el resto de los participantes del programa.
Un mensaje para todo el pelotón
Más allá del triunfo de etapa, Armstrong considera que la actuación de Del Toro cambia la manera en que el resto de equipos afrontará el Tour.
El estadounidense cree que los directores deportivos ya no podrán centrarse únicamente en controlar a Pogacar. Ahora tendrán que vigilar también cualquier movimiento del mexicano, al que considera suficientemente fuerte como para ganar tiempo si recibe un mínimo margen.
Por eso terminó el programa regresando a la misma idea con la que había comenzado el análisis: Del Toro representa el auténtico "factor X" del Tour de Francia.
Y mientras muchos siguen viendo al mexicano como una joven promesa, Armstrong dejó una frase que resume perfectamente la impresión que ha causado tras esta exhibición: "Creo que es el segundo mejor ciclista del mundo". Una valoración que refleja hasta qué punto Isaac del Toro ha dejado de ser una revelación para convertirse, según algunos de los grandes nombres del ciclismo, en uno de los corredores más determinantes del pelotón actual.