Team Picnic PostNL salió de París-Niza con más dudas que certezas, y el WorldTeam neerlandés se ve ahora en un escenario poco habitual. Tras perder a varios corredores clave al término de la pasada temporada, la escuadra sigue sin victorias en 2026 y es el único WorldTeam que aún no ha ganado este año. Dentro del equipo, no obstante, el mensaje es de calma, aunque la situación resulte claramente frustrante.
“No es fácil, eso seguro. No voy a decir que los resultados sean buenos ahora mismo porque no lo son, y entiendo que la gente se haga preguntas”, señaló Matthew Winston
a DirectVelo el domingo, al margen de la etapa final de París-Niza.
“Pero no debemos entrar en pánico, no hay que querer revolucionarlo todo porque sabemos muy bien que así no funciona. Hay que mantener la calma, esperar que la lista de bajas se vacíe cuanto antes y seguir construyendo”, añadió el director deportivo, que forma parte del grupo desde 2019.
La mala suerte tampoco ha ayudado en las últimas semanas, con varios corredores fuera de juego a la vez. “Max Poole no se ha recuperado del todo y no pudo disputar París-Niza, Nils Eekhoff también está de baja, y Warren (Barguil) se cayó en su carrera de regreso”, explicó Winston, subrayando que el colectivo no ha logrado alinearse al completo desde el inicio de la temporada.
No hay que entrar en pánico todavía
Al hablar de las dificultades actuales, la marcha de
Oscar Onley a
INEOS Grenadiers aparece inevitablemente. El traspaso tardío el pasado invierno obligó al equipo a replantear sus planes y dejó un vacío aún sin cubrir. “Su salida fue muy dañina. Evidentemente, nos puso palos en las ruedas, cambió todos los planes del equipo”, dijo Chris Hamilton, una sensación que Winston comparte.
“No estábamos en absoluto preparados para la marcha de Oscar. Fue una gran sorpresa para nosotros. En cuanto tuvimos la información, hubo que empezar de cero.”
Hamilton asume la realidad del ciclismo moderno, aunque la situación siga doliendo. “Es la ley del mercado y así funciona el deporte de alto nivel, lo sabemos. Es muy competitivo… Los equipos grandes son cada vez más grandes y ricos, se tragan a los demás, pueden desnudarlos”, comentó el australiano, que terminó 13.º en el Tour Down Under a comienzos de temporada.
La falta de resultados ha puesto inevitablemente el foco en el ranking UCI y la presión que conlleva, pero dentro del equipo insisten en que no puede convertirse en una obsesión.
“Lo tenemos en mente, por supuesto, pero no es una obsesión. Tratamos de sumar puntos, claro, pero si solo piensas en eso, no corres como debes, como equipo y con el objetivo de ganar. Si Max (Poole) hubiera estado aquí esta semana y no se hubiera puesto enfermo, probablemente estaría en el Top-10 de la general y quizá no estaríamos hablando de esto. Un líder menos cambia muchas cosas”, apuntó Hamilton.
Para Winston, lo más importante es mantener la perspectiva. “La temporada empezó hace dos meses”, recordó, insistiendo en que aún es “demasiado pronto para sacar conclusiones”. Señaló a otro equipo aparcado frente al autobús neerlandés en Niza como ejemplo. “Todos vimos lo que Astana logró el año pasado, dieron la vuelta a la situación.”