Valerio Piva, director deportivo del Team Jayco AlUla, considera que la presencia de
Isaac Del Toro junto a
Tadej Pogacar puede alterar de raíz el equilibrio táctico de
Milán-San Remo, otorgando a UAE Team Emirates - XRG una ventaja estratégica de la que el esloveno no siempre dispuso en ediciones anteriores de La Classicissima.
En declaraciones a BiciPro, el experimentado director italiano recuperó un comentario que hizo hace tiempo y que cobra aún más sentido de cara a la carrera de este año. “Para ganar San Remo, Tadej Pogacar necesita un compañero que también pueda ganarla.”
Según Piva, Del Toro podría ser exactamente ese corredor. El mexicano ya ha demostrado la fuerza y la explosividad necesarias para sobrevivir a las fases decisivas de las grandes carreras, y su presencia obliga a rivales como Mathieu van der Poel, Wout van Aert o Filippo Ganna a reaccionar de otro modo.
En lugar de centrarse solo en Pogacar, quizá tengan que cubrir múltiples amenazas, algo que abriría la puerta a que
UAE Team Emirates XRG despliegue un juego táctico más complejo.
Piva dibujó un posible escenario en el que Tadej Pogacar ataque pronto, quizá ya en la Cipressa, forzando que la carrera se rompa. En esa situación, se esperaría la respuesta de corredores como Mathieu van der Poel o Filippo Ganna, pero Isaac Del Toro podría lanzar entonces el contraataque, generando dudas por detrás.
“Tener a un corredor como él en el equipo te permite jugar un final distinto. Puede atacar desde atrás y obligar a los demás a moverse, porque también tienen que vigilarle.”
El italiano subrayó que este tipo de contexto es muy diferente a cuando Pogacar es el único favorito claro y el único capaz de asestar el golpe decisivo.
Con Del Toro en carrera, los rivales no pueden permitirse esperar únicamente al esloveno, lo que podría volver la prueba más imprevisible.
Ahora bien, Valerio Piva también admitió que esa estrategia conlleva un riesgo. “Ciertamente es distinto a cuando eres el único favorito y el único corredor que puede atacar de verdad con dureza. Pero también es cierto que así te arriesgas a que gane el otro corredor.”
Para UAE, sin embargo, eso no tiene por qué ser un problema, ya que el objetivo principal seguiría siendo ganar la carrera, independientemente de quién cruce primero la meta. Piva recordó una situación táctica similar en su etapa en BMC, cuando el equipo utilizó a Samuel Sánchez para forzar movimientos antes de que Philippe Gilbert ejecutase el ataque decisivo.
“En la época de BMC, por ejemplo, ganamos una Amstel Gold Race jugando tácticamente con Samuel Sánchez. Le animé a atacar en el Cauberg, y eso abrió la puerta para que Philippe Gilbert se marchara. Todos reaccionaron al movimiento de Sánchez, y eso permitió a Gilbert lanzar el contraataque.”
Al analizar las opciones de Pogacar, Piva volvió a incidir en el mismo problema que ha perseguido al esloveno en Milano-Sanremo durante varios años: el Poggio puede ser simplemente demasiado corto para que él marque diferencias en solitario. “El Poggio es demasiado corto para él. Necesita soltar a todos, y siempre hay alguien que aguanta: Van der Poel, Van Aert o algún joven.”
Por las altas velocidades y la pendiente relativamente moderada, es extremadamente difícil abrir un hueco decisivo, sobre todo ante corredores que combinan capacidad en subida con velocidad punta. Por eso Piva cree que la clave podría ser endurecer la carrera al máximo antes de la ascensión final.
“El objetivo es que los rivales lleguen lo más fatigados posible al Poggio. Y Del Toro puede hacer mucho ahí, puede dificultar la carrera mucho antes de la subida final.”
A juicio de Piva, la Cipressa podría ser el verdadero punto de inflexión este año si UAE decide correr al ataque. En lugar de esperar al Poggio, el equipo podría iniciar la selección antes, obligando a los más fuertes a responder una y otra vez.
“Yo iría duro en la Cipressa… Lanzaría primero a Del Toro, intentando cambiar el guion… Al menos con la victoria del equipo en mente. En cambio, si el objetivo es que gane Pogačar, entonces intentaría llegar al Poggio y hacer que Del Toro arranque allí a tope, y después lanzar a Pogačar. El problema es que el único punto realmente selectivo son esos 300–400 metros cerca de la cima, y ahora todos lo saben.”
Un movimiento así podría obligar a corredores como Van der Poel a perseguir, con el consiguiente gasto de energías antes de los kilómetros finales. Si Pogacar ataca luego en el Poggio tras resguardarse a rueda, el balance de fuerzas podría inclinarse a su favor. Aun así, Piva advirtió que, incluso con tácticas agresivas, Milán-San Remo sigue siendo una de las carreras más imprevisibles del calendario.
Quien ataque demasiado pronto corre el riesgo de ser cazado por un pequeño grupo que colabore por detrás, especialmente en el tramo llano que conduce al Poggio. “Ni siquiera 20–30 segundos pueden ser suficientes… Sanremo se decide en estos equilibrios delicados.”
Explicó que si Pogacar se encuentra solo con una pequeña ventaja mientras varios corredores se organizan a su espalda, el esfuerzo para mantenerse puede dejarle expuesto en la subida final o al esprint. Por eso, el timing lo es todo en La Primavera.
Piva recalcó también que Pogacar no puede afrontar Milán-San Remo como muchas otras carreras, donde su capacidad escaladora le permite decidir cuándo irse y sentenciar. “San Remo no es como otras carreras para Pogacar, donde él decide cuándo irse y puede ganar con grandes diferencias.”
Pese a la incertidumbre, el italiano cree que la edición de este año puede ofrecer una oportunidad distinta precisamente porque Pogacar no está solo. “Este año, teniendo a un compañero muy fuerte que realmente puede ganar, quizá algo cambie.”
Al final, Piva resumió la esencia de Milán-San Remo con una reflexión que explica por qué la carrera sigue fascinando a ciclistas y aficionados. “Es San Remo. Aunque seas el favorito, no tienes la victoria garantizada.”
Con Pogacar persiguiendo uno de los pocos Monumentos que aún faltan en su palmarés, Van der Poel defendiendo su condición de maestro de la carrera y Del Toro con potencial de comodín táctico, el escenario está servido para otra edición donde la estrategia, el timing y la resistencia valdrán tanto como la pura fuerza.