Dorian Godon cerró una excelsa tercera etapa en el
Tour de Romandía, transformando un día que parecía escapársele en victoria tras ceder en la subida decisiva y volver a entrar en juego gracias a sus compañeros del INEOS Grenadiers.
Fue su tercer gran resultado en otras tantas jornadas. El francés había abierto la carrera ganando el prólogo y, después,
fue segundo tras Tadej Pogacar en el esprint del segundo día en línea. Esta vez, el guion se invirtió.
Cortado en la subida, rescatado por el equipo
En declaraciones a Cycling Pro Net tras la meta, Godon admitió que la etapa no había empezado de cara. “Hoy no tenía ninguna presión. No quisimos controlar la carrera. Si salía, salía”, explicó sobre el enfoque más conservador del INEOS Grenadiers pese a su gran inicio de ronda. “No estaba nada bien al principio de la etapa, pero me recuperé del esfuerzo de ayer. Me solté bastante pronto en la subida.”
En ese momento, la carrera parecía escaparse. Pero, en lugar de resignarse, INEOS se volcó para reintegrarlo. “Bob tiró unos cuatro kilómetros, luego AJ August hizo los dos últimos. Recuperamos a Laurens De Plus, Ben Swift me colocó al pie, Carlos me lanzó,” resumió Godon, detallando el esfuerzo colectivo que redefinió el final. “Sinceramente, esta es una de mis mejores victorias porque todo el equipo lo dio todo por mí. Fuimos a por ella con corazón.”
Incluso coronando, la desventaja era notable, pero la fe se mantuvo. “Al final casi no veíamos ya al pelotón, así que creo que al menos 40 segundos. Hasta yo me relevé con Laurens De Plus y August. Hicieron un trabajo increíble. Iba muy confiado a rueda. Pensé que enlazaríamos en la cima. Incluso si hubieran sido 60 segundos, creo que también lo habríamos conseguido.”
Reagrupamiento y ejecución al esprint
La confianza se vio recompensada cuando la carrera se compactó en los últimos kilómetros, preparando un esprint reducido. Allí, Godon se vio muy vigilado, reflejo de su triunfo en el prólogo y del casi pleno del día anterior. “Noto que estoy mucho más marcado desde el inicio de la temporada, todos quieren ir a mi rueda”, dijo. “Fue un final extraño y táctico. Intenté esperar. Fisher-Black llegó con mucha velocidad, estuvo muy apretado.”
Con todo en juego y el trabajo del equipo a sus espaldas, el golpe final llegó tarde. “En los últimos 50 metros me dije que no podía dejarlo escapar tras todo lo que había hecho el equipo, así que encontré un poco más.”
Premio al esfuerzo colectivo
Ese arreón final le dio la etapa, en un día que exigió resistencia más que dominio. “Hoy no fui el más fuerte, tuve que pelear”, reiteró Godon, subrayando la naturaleza del triunfo.
El resultado reforzó además su creciente estatus en el pelotón, algo que él mismo reconoció. “Ahora todos quieren ir a mi rueda”, dijo, antes de añadir que estas situaciones requieren algo más que pura velocidad. “Probablemente era el más rápido sobre el papel, pero tras una subida larga a tope las cosas cambian. Al final no siempre gana el más rápido, gana el más fresco.”
Para Godon, esa frescura fue posible gracias a los compañeros que lo arroparon. “Todo el equipo dio el 200 por ciento por mí. Saben que puedo rematar, y eso lo hace aún más especial.”
Respaldando la forma de inicio de temporada
La victoria prolonga una racha ya sólida en distintos terrenos. “Creo que ya son seis triunfos si contamos la contrarreloj por equipos, en diferentes tipos de carreras. Estoy mejorando en varias facetas”, dijo. “Incluso hoy, no esperaba gran cosa en una subida de 20 minutos con este nivel de escaladores. Pero luché, y el equipo me empujó hasta el final, incluso por radio en la última subida.”
Esa combinación de resistencia y ejecución colectiva resultó decisiva.
En un día en el que se quedó cortado y tuvo que perseguir, no fue solo la fuerza lo que le dio la victoria, sino la fe, la organización y un equipo decidido a no dejar escapar la oportunidad.